El PET cambia el abordaje del cáncer de pulmón
Investigadores australianos han estudiado su uso en 63 enfermos
Un grupo de investigadores del Centro para la Investigación del Cáncer Peter MacCallum, en Australia, ha realizado un estudio sobre las posibles aplicaciones de la tomografía de emisión de positrones (PET, en sus siglas en inglés). Sus conclusiones señalan que su uso puede tener un impacto verdaderamente significativo en el tratamiento de pacientes con cáncer de pulmón recién diagnósticados o de aquéllos susceptibles de tener cáncer de pulmón en células no pequeñas.
El equipo de investigadores, liderados por Rodney J. Hicks, ha realizado un estudio selectivo sobre 63 pacientes sospechosos de tener una extensión de la patología. Sus resultados, publicados en el último número de la revista The Journal of Nuclear Medicine, apuntan a que el escáner de la PET es mucho más efectivo en la identificación de la extensión de la posible enfermedad recurrente en el 86 por ciento de los casos, frente al 24 por ciento detectado con métodos tradicionales, como la tomografía computerizada.
Los investigadores australianos han descubierto también que el 33 por ciento de los pacientes tienen menos extensión de la aptología y que el 37 por ciento de los enfermos estudiados tienen una extensión mayor a la señalada con la ayuda de la tomografía computerizada.
En los casos en los que los resultados de la PET y TAC eran completamente diferentes, un análisis posterior concluyó que la PET había acertado en el 86 por ciento de los casos, mientras que la TAC sólo había obtenido resultados correctos en el 3 por ciento, es decir, en un paciente.
Grandes cambios
Estos descubrimientos han provocado que los investigadores australianos apuesten por la PET como método más correcto para el tratamiento de este tipo de pacientes oncológicos. "Los datos que obtenemos gracias a la PET redundan en una mejora del tratamiento. Solo en nuestro estudio hemos detectado un 63 por ciento de casos cuyo tratamiento debe ser modificado a la luz de los nuevos resultados. De ellos, en 6 pacientes se ha cambiado la orientación curativa a una de cuidados paliativos, pero en 9 enfermos, que iban a recibir terapia paliativa o incluso procedimientos invasivos, hemos detectado una falta de activación en la extensión de la patología, con lo que se ha anulado la terapia agresiva", explican los investigadores en el artículo.
Además de estos casos en los que el uso de la PET señala la necesidad de un cambio radical en la terapia, el estudio también ha servido para detectar un mejor modo de modular las terapias para ajustarlas lo máximo posible a los requerimientos de la patología de cada enfermo, como en el caso del grado de radiación que estaban recibiendo 8 pacientes.
J Nucl Med 2001 42:1591-1595
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