Una investigación suiza apoya la prescripción de heroína a toxicómanos que han fracasado en tratamientos previos

Proporcionar la droga a estos individuos aumenta las probabilidades de que inicien terapias basadas en la abstinencia a largo plazo.

Un estudio suizo concluye que proporcionar heroína a toxicómanos que han fracasado previamente con otros tratamientos, reduce la cantidad de droga que necesitan y puede ser de ayuda para que lleguen a ser abstinentes.

Científicos del Instituto de Investigación de la Adicción de Zurich publican en "The Lancet" los resultados de su polémica terapia, que valoran como positivos, después de que el 70% de los casi 1.400 pacientes incluidos cumplieran el tratamiento durante más de un año. Además, subrayan que cuanto más tiempo participaran en el estudio, más probabilidades existieron de que comenzaran una terapia basada en la abstinencia.

Los centros de tratamiento de Suiza comenzaron a prescribir heroína a toxicómanos que habían fracasado con otras terapias en 1994. El objetivo era proporcionar a los usuarios la droga desde una fuente controlada, para así reducir el riesgo de sobredosis, complicaciones médicas y prevenir la conducta delictiva asociada a su uso. Para los autores, se trata de "ofrecer a estas personas una oportunidad para reintegrarse en la sociedad, prescribiendo heroína cuando ya no existe otra alternativa.

Los participantes del programa recibieron dosis diarias de heroína y consejo psicológico, además de metadona cuando era necesaria. La mayoría de estos toxicómanos siguió participando en el proyecto durante más de un año. El 60% iniciaron otros tratamientos, generalmente de mantenimiento con metadona o terapia basada en la abstinencia. La investigación demuestra que las probabilidades de que se inicien estas otras terapias depende en gran parte de la cantidad de tiempo que hayan participado en el proyecto.

Los autores también subrayan que un subgrupo de pacientes que fue seguido durante 18 meses, mostró mejorías en su salud mental, menos infecciones cutáneas y menos conducta delictiva.




Lancet 2001;358:1417-1420