Argentina: La Asamblea General de la ONU acordó una declaración de compromiso contra el VIH

Los estados miembros de las Naciones Unidas acordaron una Declaración de Compromiso, en el Primer Período Extraordinario de Sesiones para tratar el VIH/SIDA, que será adoptada hoy por 189 países para encarar la lucha contra esta epidemia que afecta a más de 36 millones de personas en el mundo y ha causado casi 22 millones de muertos.

La Declaración de Compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA, denominada "Crisis Mundial-Acción Mundial" y que está compuesta en español por unas 17 páginas, fue acordada ayer y será adoptada por los estados miembros, anunció el presidente de la Asamblea General, Harri Holkeri. 

El acuerdo se efectuó en el marco del 26to. período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas -el primero dedicado al tema del VIH/Sida- que sesionó desde el lunes y que finalizó ayer. 

En la declaración, los Estados Miembros señalan que observan "con preocupación que la epidemia mundial de VIH/SIDA, por su escala y sus consecuencias devastadoras, constituye una emergencia mundial y uno de los problemas más grandes que inciden en la vida y la dignidad del ser humano, así como en el disfrute efectivo de los derechos humanos, socava el desarrollo económico y social en todo el mundo y afecta a todos los niveles de la sociedad: el nacional, el de la comunidad, el de la familia y el individual".

Los países afirman estar "convencidos de la necesidad de adoptar medidas urgentes, coordinadas y sostenidas para hacer frente a la epidemia del VIH/SIDA, aprovechando la experiencia y las lecciones de los últimos 20 años", tiempo que transcurrió desde que se detectó el primer caso. 

Además, reconocen que "la pobreza, el subdesarrollo y el analfabetismo se cuentan entre los principales factores que contribuyen a la propagación del VIH/SIDA" y observan que la epidemia "está agravando la pobreza y revierte o traba el desarrollo en muchos países, por lo que hay que hacerle frente de manera integrada".

"La prevención de la infección por el VIH debe constituir la base de la acción nacional, regional e internacional contra la epidemia y la atención, el apoyo y el tratamiento de los infectados y de los afectados por el VIH/SIDA constituyen elementos inseparables de una acción eficaz que se refuerzan entre sí y deben integrarse en un planteamiento general de la lucha contra la epidemia", sostienen las naciones en la declaración. 

A la vez reconocen que "para que las estrategias de prevención, atención y tratamiento sean eficaces, deberán producirse cambios de conducta y tendrá que haber una mayor disponibilidad de vacunas, preservativos, microbicidas, lubricantes, equipo esterilizado para inyecciones, medicamentos, con inclusión de la terapia antirretroviral, tecnologías de diagnóstico y conexas y mayor investigación, desarrollo y acceso a estos elementos en condiciones de no discriminación".

El documento destaca que "la falta de productos farmacéuticos de precio asequible y de los sistemas de salud y estructuras de suministro viables siguen constituyendo obstáculos para una lucha eficaz contra el VIH/SIDA en muchos países, especialmente para los más pobres" y recuerda "los esfuerzos por poner los medicamentos a un precio más bajo a disposición de quienes los necesitan". Los países subrayan "la importancia fundamental de aumentar la capacidad en los planos nacional, regional, subregional para hacer frente al VIH/SIDA y para ello habrá que aumentar y mantener los recursos humanos, financieros y técnicos por conducto de un incremento de la cooperación y la acción en el plano nacional y de cooperación en los planos regional, subregional e internacional".

En cuanto a las medidas a adoptar, en el apartado del liderazgo, los países se comprometen "para 2003 a establecer y poner en práctica estrategias y planes de financiación nacionales y multisectoriales para luchar contra el VIH/SIDA".

E indican que es necesario que estos planes "tengan en cuenta las dimensiones de género y edad de la epidemia; eliminen la discriminación y la marginación; supongan la colaboración con la sociedad civil y el sector empresarial y la plena participación de las personas con VIH/SIDA, las que pertenezcan a grupos vulnerables y las que se encuentren más expuestas, especialmente mujeres y jóvenes".

Y también deben contemplar "el riesgo, la vulnerabilidad, la prevención, la atención, el tratamiento y el apoyo, así como la reducción de los efectos de la epidemia", y aumentar "la capacidad de los sistemas de salud, educacional y legal".

Respecto a la prevención, los países miembros acordaron "para 2003 establecer metas nacionales con plazos concretos para alcanzar el objetivo mundial convenido internacionalmente de reducir la incidencia del VIH entre los jóvenes de ambos sexos de 15 a 24 años de edad en los países más afectados en un 25 por ciento para 2005 y en el mundo en un 25 por ciento para 2010".

Se comprometieron a "hacer que por lo menos un 90 por ciento de los jóvenes de ambos sexos de 15 a 24 años tengan para 2005, y al menos un 95 por ciento para 2010, acceso a la información, la educación y los servicios necesarios para aprender a defenderse del peligro de la infección con el VIH".

Y se pusieron de acuerdo en "reducir el número de lactantes infectados con el VIH en un 20 por ciento para 2005 y en un 50 por ciento para 2010, ofreciendo al 80 por ciento de las embarazadas que recurren a servicios de atención prenatal información, apoyo psicológico y otros servicios de prevención del VIH, aumentando la oferta de un tratamiento eficaz para reducir la transmisión del VIH de la madre a los hijos y dando acceso a éste a las mujeres infectadas con el VIH y los lactantes".

Finalmente, sobre la disponibilidad de recursos, los estados miembros se comprometieron "para 2005 a alcanzar gradualmente un objetivo general de gastos anuales destinados a la epidemia de 7 mil a 10 mil millones de dólares por concepto de prevención, atención, tratamiento, apoyo y mitigación de los efectos del VIH/SIDA en los países de ingresos bajos y medianos y en los países en el que el VIH/SIDA se esté propagando con rapidez o exista el riesgo de que ello ocurra".









Fuente: eHealthLA, 29/06/2001