La terapia floral gana adeptos entre los cubanos
Esencia de azahar, de rosa blanca, de flores de árboles frutales como el mango y la guayaba, y siete variedades de orquídeas son administradas por decenas de médicos cubanos especializados en terapia floral.
El azahar, la rosa blanca y las flores de árboles frutales como el mango y la guayaba, la yagruma, siete variedades de orquídeas y hasta la mariposa -la flor nacional- se suman a los 39 extractos terapéuticos que integran el sistema de su tipo más difundido en el mundo, creado por el investigador británico Edward Bach.
En el 2000, un total de 1.400 médicos cubanos, en su mayoría psicólogos, psiquiatras, geriatras y otros técnicos y especialistas, se diplomaron en Cuba como especialistas en terapia floral, técnica que comenzó a ser aplicada en la isla en los años 90.
La aplicación de la terapia floral tiene como base el hecho de que en el organismo humano hay un equilibrio energético, que en muchas ocasiones se rompe a causa de una alteración emocional sostenida y entonces aparecen afecciones.
Las consultas de medicina tradicional y natural de los hospitales y clínicas insertan este método curativo que tiene como principal objetivo equilibrar los estados emocionales de personas que padecen asma severa o presentan síntomas de ansiedad, neurosis, depresión, trastornos de conducta y otras alteraciones psicológicas.
Pero sus promotores y los investigadores que impulsan su uso en la isla también la están aplicando en casos de asma severa -que no encuentra alivio con los fármacos convencionales-, de parálisis facial, en el preoperatorio de una cirugía, psoriasis y para tratar de estimular el rendimiento en los deportistas durante entrenamientos y competiciones.
Frecuentemente comentadas por los medios de comunicación locales y hasta una telenovela de la televisión cubana promueve sus beneficios a través de algunos de sus personajes protagonistas, entre los que figura una psicóloga con nombre de flor -Violeta- que recomienda a sus pacientes ese tratamiento.
Durante más de sesenta capítulos, los médicos y psicólogos de un hospital representados en el serial se refieren con frecuencia a los compuestos florales.
"Los distintos sistemas terapéuticos florales tienen como fundamento la utilización de la energía de las flores silvestres para la corrección de los síntomas, ya sean mentales, generales y particulares originados por la perturbación de la energía y el desequilibrio emocional del paciente", explicaba recientemente el médico Eliécer Rodríguez, responsable de un grupo de terapia floral.
Según el médico cubano, pueden prepararse varias esencias florales en un mismo frasco, porque una fórmula para cualquier paciente está compuesta por seis flores aproximadamente.
"Las hay que se utilizan para combatir algún tipo de temor, el miedo de causas conocidas y no bien definidas, para contrarrestar a las personas muy orgullosas, a las que albergan sentimientos de odio, rencor o sentimientos tan puros como el amor que puedan ser tergiversados, de minusvalía o el pensar que no pueden ejercer las tareas que tiene programadas", explicó.
En opinión de las especialistas del Centro de Salud Mental, Gladys Martínez y María de los Angeles Boizán, lo más importante de esta terapia "es que es personalizada, se va a las causas del trastorno y no a los síntomas. No es una varita mágica, pero logra armonizar las emociones y facilita la curación y la rehabilitación de muchas personas".
La terapeuta Gladys Pérez subrayó que hay casos en que, además de las flores, también se utilizan los tallos y asegura que esta terapia "trabaja con todo el cuerpo humano, es medicamentosa pero no química, no tiene implicación de intercambio químico o biológico con las células y es inocua".
Fuente: EFE, 29/06/2001
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