La hematopoyesis se restablece en adultos con sangre de cordón
La sangre de cordón umbilical ha sido empleada para el rescate hematopoyético en niños, pero un nuevo estudio pone de manifiesto que puede ponerse en práctica en adultos que no tienen opciones de donantes. Este ha sido el principal objetivo de una investigación sobre la utilización de trasplantes de sangre del cordón umbilical para restablecer la hematopoyesis.
Según los datos del estudio que hoy se publica en The New England Journal of Medicine, la sangre de cordón umbilical procedente de donantes no familiares puede restablecer la hematopoyesis en adultos que reciben terapia mieloablativa, asociándose a una frecuencia aceptable de enfermedad de injerto frente al huésped (EIFH) aguda y crónica severa.
Valoraciones
Para llevar a cabo la investigación, se estudiaron a 68 individuos adultos con trastornos hematológicos con riesgo vital que recibieron quimioterapia intensiva o irradiación total del cuerpo y a continuación trasplantes de sangre de cordón umbilical con discordancia HLA. Se valoraron los resultados en términos de reconstitución hematológica, presentación de EIFH aguda y crónica, recaídas y supervivencia libre de acontecimientos.
De los 68 pacientes, 48 (71 por ciento) recibieron injertos de sangre de cordón umbilical discordante frente a dos o más antígenos HLA. De los 60 pacientes que sobrevivieron 28 días o más después del trasplante, 55 mostraron aparición de neutrófilos una mediana de 27 días después del trasplante (rango 13-59). La probabilidad de recuperación neutrofílica estimada en los 68 pacientes fue de 0,90 (intervalo de confianza del 95 por ciento, 0,85-1,0).
Reacciones
La presencia de un número de células nucleadas relativamente elevado en la sangre de cordón umbilical antes de su congelación se asoció a una recuperación má rápida de los neutrófilos. En 11 de los 55 pacientes que pudieron ser valorados en un plazo de 100 días después del trasplante se observó EIFH aguda (de grado III o IV).
Doce de los 33 pacientes que sobrevivieron más de 100 días después del trasplante desarrollaron EIFH crónica. La mediana del periodo de seguimiento de los supervivientes fue de 22 meses (rango, 11-51). De los 68 pacientes, 19 seguían vivos 40 meses después del trasplante, 18 de ellos (26 por ciento) libres de enfermedad. La presencia de un número elevado de células CD34+ en el injerto se asoció a una mejor supervivencia libre de acontecimientos (p=0, 05).
Adultos y niños
El trasplante de sangre de cordón umbilical se realizó con éxito por primera vez en 1988 para tratar a un niño con anemia de Fanconi. Desde entonces, las ventajas del empleo de las células madre hematopoyéticas como fuente para el trasplante han quedado patentes, debido especialmente a su capacidad proliferativa en el cordón umbilical. Ahora, de acuerdo con los resultados que se publican hoy en The New England Journal of Medicine, se acaba de demostrar que el cordón umbilical es una alternativa viable como fuente para células madre en aquellos pacientes en los que no hay un donante alternativo. La doctora Eliane Gluckman, del Hospital Saint Louis, en París, Francia, en un editorial que acompaña al estudio destaca que el cordón umbilical, órgano que habitualmente se descarta, puede tener importantes implicaciones terapéuticas tanto en los niños como en los adultos.
Fuente:
N Engl J Med 2001; 344: 1.815-1.822
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