Un amplio estudio revela que comer verduras reduce un 30% la incidencia de cáncer
El estudio europeo Epic, iniciado hace una década para conocer la incidencia de la dieta en el desarrollo de tumores y en el que han participado más de 400.000 individuos, de entre 35 y 64 años de edad, ha constatado que consumir verdura y cítricos reduce un 30 por ciento el riesgo de cáncer.
Aunque no se conoce el mecanismo concreto por el que se produce este descenso, el trabajo revela que los niveles de vitamina C parecen estar relacionados con una reducción notable de la mortalidad.
Estos datos han sido aportados tras la celebración, en Oviedo, de una reunión del comité español que participa en el estudio, presidido por Carlos González, coordinador en
España del Estudio Europeo de Prospección sobre Dieta, Cáncer y Salud, en el que se han incluido 40.000 españoles de Asturias, Granada, Guipúzcoa, Navarra y Murcia.
González ha señalado la importancia de una dieta adecuada junto con la práctica de ejercicio físico y el control de la obesidad para reducir la incidencia de cáncer. En esta línea, el Fondo Mundial de Investigación del Cáncer recomienda el consumo de al menos cinco raciones diarias de verduras y frutas (entre 400 y 800 gramos por persona y día).
En particular, el consumo de verduras y frutas parece reducir el riesgo de padecer cánceres epiteliales de los sistemas digestivo y respiratorio. Ramón Quirós, director de Salud Pública del Principado de Asturias, ha explicado que existen evidencias bastante consistentes de que una dieta que contenga las cantidades recomendadas de frutas y verduras va a reducir la posibilidad de sufrir cáncer colorrectal, boca y faringe, esófago, estómago, páncreas, pulmón, laringe, vejiga, mama y, posiblemente, de otras localizaciones como próstata, riñón, hígado, endometrio, ovario, cérvix y tiroides. Además, el consumo de verduras y frutas contribuye a reducir la incidencia de la patología coronaria, algunas infecciones y de carencias nutricionales.
Periodo de latencia
Aunque no se conocen con exactitud los compuestos específicos responsables de estas actuaciones, las verduras y las frutas son, respecto de otros grupos de alimentos, ricos en vitaminas, minerales y otros compuestos bioactivos, que aunque no son nutritivos pueden jugar papeles importantes en los procesos de detoxificación, reparación celular o regulación hormonal.
González ha recordado que el cáncer tiene un largo periodo de latencia, de entre 10 y 20 años; de aquí la importancia de fomentar hábitos alimenticios saludables entre los adolescentes. En este sentido se ha pronunciado Quirós, que ha resaltado la conveniencia de trabajar con las familias y los centros educativos, ya que el consumo de verduras ha descendido en los últimos 15 años.
Fuente: Diario Médico 04/05/2001
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