Directrices para la detección temprana del autismo


Para mejorar las consecuencias de su desarrollo, nuevas directrices instan los padres y los pediatras a observar los signos de autismo durante la primera infancia de los niños. Las directrices aparecen publicadas en Neurology la publicación científica de la Academia Americana de Neurología (AAN).

El autismo es un desorden de la niñez que afecta uno de cada 500 niños. Afecta la función del cerebro en las áreas de interrelación social y comunicación y con frecuencia permanece no reconocida y no diagnosticada hasta o después de la edad preescolar porque los medios rutinarios para detectar específicamente su desenvolvimiento no han estado disponibles.

Las nuevas directrices incluyen señales de alerta e indicaciones que llevaran a una evaluación inmediata: no balbucear, no apuntar u otros gestos a los 12 meses de edad; no decir ninguna palabra sencilla a los 16 meses; no decir frases espontáneas de dos palabras a los 24 meses; y no hablar o mostrar aptitud social a cualquier edad.

Los niños autísticos son con frecuencia retraídos y tienen dificultad para comunicarse con el mundo exterior. Algunos muestran una conducta autodestructiva, mientras otros pueden repetir movimientos corporales como mecerse hacia adelante y hacia atrás o aletear con los brazos.

La identificación temprana del autismo y la intervención intensa durante los años preescolares, mejora las consecuencias para la mayoría de los niños, dicen los autores del estudio. Identificar clínicamente los niños con autismo, requiere dos niveles de investigación, de acuerdo con las directrices de los autores. 

Primero, un chequeo de rutina es recomendado para identificar los primeros síntomas del autismo. Segundo, los autores recomiendan el diagnóstico y evaluación para diferenciar el autismo de otros desórdenes asociados con trastornos cognitivos o de comportamiento. 

"A veces toma años antes que los primeros síntomas sean notados para que el autismo sea diagnosticado", dice la neuróloga pediatra Dra. Pauline A. Filipek, principal autora de las directrices. " Estas directrices están enfocadas a la detección temprana porque nunca debemos asumir que "va a pasar con el crecimiento" o que "después va a mejorar".





Fuente: Salud.com, 7/4/01