En Gran Bretaña los médicos piden reducir las restricciones contra el Sildenafil (Viagra)


Médicos, pacientes y grupos de apoyo instaron el miércoles al gobierno británico a reducir las restricciones sobre el uso del fármaco contra la impotencia, Viagra, en el Servicio Nacional de Salud. 

"En varias ocasiones, le hemos expresado al gobierno nuestras preocupaciones acerca de los tratamientos para la disfunción eréctil", dijo John Chisholm, de la Asociación Médica Británica. 
"Al querer darle una connotación clínica a una decisión racional, el gobierno se ha quedado con lo peor de los dos mundos: una decisión que no tiene sentido en términos de equidad clínica o de costo en terrenos de efectividad", añadió en un comunicado. 
El gobierno introdujo restricciones después que el Viagra fue lanzado al mercado en Gran Bretaña en 1999, en medio de temores de que el costo normal del tratamiento se multiplicaría por 10. 
Las prescripciones de las tabletas azules estaban limitadas para los hombres que habían recibido tratamiento para cáncer de próstata y para los que padecían de enfermedades como la diabetes, la esclerosis múltiple y el mal de Parkinson. 
Los médicos, los pacientes y el fabricante del fármaco en Estados Unidos, Pfizer, condenaron las restricciones, alegando que el Viagra debía prescribirse a todo el que lo necesite. 
Chisholm, que estaba elaborando su respuesta a una consulta gubernamental sobre el tratamiento para la impotencia, dijo que la decisión significa que pacientes con las mismas necesidades clínicas se traten de manera diferente. 
"Por ejemplo, actualmente el tratamiento no se indica a los pacientes que sufren una enfermedad cardiovascular, una de las causas más comunes de disfunción eréctil", agregó. 
Los pacientes que no califican para recibir la Viagra en el Servicio Nacional de Salud pueden acudir a la consulta privada de un médico para obtener la prescripción, pero muchos consideran que el costo de 7,30 dólares por cada tableta es muy caro.




Fuente: Reuters 8/2/2001