Hallan en un esqueleto fósil el ADN humano más antiguo


Aporta evidencias en favor de que el Homo sapiens no se originó sólo en Africa. Contradice de esta forma la teoría del origen africano del hombre moderno. Para los autores del trabajo, éste habría surgido en varios continentes.

Un grupo de científicos australianos anunció el hallazgo del ADN humano más antiguo conocido hasta el momento en un esqueleto desenterrado en 1974 en el sudoeste de ese país. La importancia del hallazgo es que brinda evidencias en favor de una teoría alternativa al postulado origen africano del ser humano actual: el Homo sapiens sapiens.

El estudio realizado por antropólogos de la Universidad Nacional Australiana examinó el material genético del esqueleto del llamado hombre de Mungo, de aproximadamente 64.000 años de edad. Según el autor del estudio, el antropólogo australiano Alan Thorne, "a diferencia del hombre de Neanderthal, el hombre de Mungo tiene las características modernas del ser humano actual y es muy parecido anatómicamente a los aborígenes que pueblan actualmente Australia". 

Continuidad regional Thorne propone una versión del origen del hombre actual diferente de la hegemónica teoría de la diseminación, que sostiene que todos los seres humanos descienden de un antepasado común africano. Según Thorne, coautor de la llamada teoría de la continuidad regional, si bien ambas posturas coinciden en que los primeros hombres primitivos aparecieron en Africa hace unos dos millones de años, la teoría de la diseminación afirma que los primeros ejemplares de Homo sapiens sapiens migraron de Africa a Asia y a Europa hace unos 150.000 años, reemplazando totalmente a las poblaciones de los pueblos arcaicos como los Homo erectus o los hombres de Neanderthal en todos los continentes. "Creo que nuestros antepasados no se confinaron en una determinada área geográfica, sino que evolucionaron de maneras distintas a través del intercambio de genes mediante la reproducción, dando origen a una raza humana global." Para Thorne, el hombre moderno evolucionó a partir del Homo erectus, proveniente de diferentes regiones de Africa, pero también de Europa y Asia. El descubrimiento de que el ADN del hombre de Mungo australiano es mucho más antiguo que los materiales genéticos más antiguos hallados en Europa da fuerza a esta teoría de la continuidad regional, que afirma que el Homo erectus se origina en Africa y se difunde en Europa y Asia con cruces entre diversas ramificaciones, de modo tal que hace 150 mil años el Homo sapiens, antecesor del Homo sapiens sapiens, ya habitaba en estos tres continentes. De hecho, el hombre de Mungo, de 64.000 años, es anatómicamente moderno, pero tiene un ADN extinguido.








Fuente: La Nación