México: De cada cien mil mexicanos 50 padecen mal de Parkinson


Por lo menos 50 de cada cien mil mexicanos padecen del mal de Parkinson, padecimiento cuyo riesgo de contraerlo aparece a partir de los 55 años de edad y se incrementa conforme avanza la edad, afirmó la Secretaría de Salud (SSA). 

En un comunicado, la especialista del Instituto Nacional de Neurológía y Neurocirugía, de la Secretaría de Salud (SSA), Teresa Corona, aseguró que del total de casos, sólo el 15 por ciento es de origen familiar y este porcentaje aumenta hasta un 35 por ciento cuando la enfermedad se desarrolla antes de los 40 años de edad. 

Indicó que este mal se ha detectado en jóvenes adictos a drogas que se suministran por vía intravenosa como la meperidina, llamada MPTP. 

No obstante, Corona precisó que en México la enfermedad no se puede considerar como frecuente, ya que en el resto del mundo en promedio se registran de 150 a 200 casos anuales por cada 100 mil habitantes. 

Afirmó que a pesar de los progresos en su tratamiento, esta enfermedad aún es incurable, pero puede controlarse con medicamentos y rehabilitación temprana, como la gimnasia y actividades físicas, recreativas o ayudas psicológicas que mejoran el ánimo del paciente. 

Corona expuso que el mal de Parkinson es un padecimiento neurológico que provoca movimientos involuntarios. 

Explicó que un riesgo inicial de la enfermedad es la pérdida del balanceo de los brazos al caminar. La longitud de los pasos se acorta y se presenta la "marcha a pequeños pasos". 

Asimismo, la agilidad manual se entorpece y los movimientos finos van siendo cada vez más difíciles, lo que altera la escritura y todas las actividades motrices de las manos, con movimientos repetitivos. 

Asimismo se distorsionan las expresiones faciales. La melodía del lenguaje y la prosodia se alteran; la personalidad, el estado de ánimo y la función mental también se alteran, ya que la incapacidad hace que el pesimismo y la desesperanza sean comunes. 

Como efectos secundarios aparecen la seborrea, el rubor facial y baja presión arterial, la incontienencia urinaria y constipación fecal. 

Teresa Corona puntualizó que convivir con esta enfermedad se puede tornar difícil tanto para el paciente como para los familiares. 

Destacó que su origen puede ser infeccioso, genético, por envejecimiento prematuro o tóxico, pero en la mayoría de los casos se desconoce la causa, por lo que se denomina idiopática. 

Su característica principal es la desaparición temprana de algunas células nerviosas (neuronas) situadas en una región del cerebro llamada sustancia negra de los ganglios basales, que es el centro del control motor. 

Esas células nerviosas que se encuentran en los ganglios basales producen dos tipos de sustancias, llamadas dopamina y acetilcolina, las cuales funcionan de manera balanceada. 

Sin emabrgo, cuando hay insuficiente dopamina, la acetilcolina toma el control generando una deficiente regulación motora, que se manifiesta clínicamente por temblor, lentitud, rigidez, además de descoordinación, alteraciones en la marcha y la postura y otros signos neurovegetativos. 

La doctora Corona recomendó ayudar al enfermo a hacer sus ejercicios cuando se sienta bien, con poca rigidez o temblor, y realizarlos diariamente, en sesiones cortas, evitando la fatiga y el dolor y, de ser posible, al aire libre en un parque o jardín. 






Fuente: Notimex