La ausencia del gen Apaf-1 en el melanoma evita la apoptosis


Explica por qué la mayoría de estos tumores no responden a quimioterapia

Un estudio que se publica hoy en Nature y en el que han participado dos españoles, Carlos Cordón-Cardó, del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, de Nueva York, y Manel Esteller, de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, muestra por qué la mayoría de los melanomas no responden a quimioterapia. La razón es que se encuentra inactivado el gen Apaf-1, que activa la apoptosis. 

El melanoma metastásico es un cáncer agresivo y mortal que no responde a terapia convencional y no se tienen muchos datos sobre su estructura molecular. Las mutaciones del p53 aparecen en la mayoría de los cánceres quimiorresistentes, pero no se han observado con frecuencia en los melanomas. 

Para analizar las alternativas sobre el origen y propiedades del melanoma maligno e identificar nuevos objetivos terapéuticos, el equipo de Scott Lowe, del Laboratorio Cold Spring Harbor, en Nueva York, ha examinado el estado de otros genes conocidos con una función similar al p53 en las vías que permiten la apoptosis. 

Los investigadores han demostrado en un trabajo que se publica hoy en Nature que los melanomas metastásicos normalmente han perdido un elemento que activa la muerte celular programada, denominado factor 1 de activación de la apoptosis, cuyas siglas en inglés corresponden a Apaf-1.

Asimismo, el equipo de investigadores, del que también forman parte los españoles Manel Esteller, del Centro Oncológico de la Universidad Jonhs Hopkins, en Baltimore, y Carlos Cordón-Cardó, del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, señala que restableciendo el Apaf-1 en las células del melanoma se recupera la habilidad de las células tumorales para destruirse a sí mismas en respuesta a la adriamicina. 

Problemas
"La pérdida de Apaf-1 en melanoma maligno es la primera explicación tanto para la resistencia a la quimioterapia como de la aparente ausencia de defectos en el p53 en varios tumores", ha asegurado Lowe. 

Las conclusiones del estudio presentan cierta relevancia porque demuestra que un diagnóstico exacto y un correcto tratamiento del melanoma metastásico, y quizás otros cánceres, podría incluirse para analizar y conocer el papel real de la Apaf-1. 

Un aspecto no resuelto en este estudio del equipo de Lowe se relaciona con los mecanismos que producen la pérdida de Apaf-1 en melanomas. 

Los investigadores no se han sorprendido al encontrar una o dos copias del gen Apaf-1 en los melanomas que se han estudiado. No obstante, otra copia del gen Apaf-1 en esas células estaba presente y era aparentemente normal en términos de secuencia de ADN.

El equipo de investigadores ha visto que la pérdida completa de Apaf-1 se debe al silencio transcripcional del mantenimiento de una copia normal del gen Apaf-1 en melanomas. 

El silencio transcripcional o la supresión de la expresión genética causada por una estructura cromática de orden mayor se mantiene como el mecanismo principal por el que el gen Apaf-1 y otros genes tumorsupresores pueden inactivarse, dando lugar a la aparición de un tumor cuando otras copias de los genes se pierden, mutan o son silenciadas de una forma similar. 

Según sus autores, los datos descubiertos en esta investigación pueden tener una repercusión importante, puesto que con ellos se podría llegar a conocer con detalle el origen y el comportamiento del melanoma metastásico. 




Fuente: Diario Médico