México cuenta con un número pequeño pero altamente capacitado de especialistas en el área de la genómica humana --en la UNAM y en varios de los Institutos Nacionales de Salud --, circunstancia que le permitió participar dentro del Proyecto Genoma Humano (PGH).

Esto lo expresó recientemente Antonio Velázquez, Investigador en Genética Humana del IIB de la UNAM y autoridad sobre el PGH en México.
A este respecto, el doctor Juan Ramón de la Fuente, rector de la Universidad, anunció la creación del Centro de Medicina Genómica, con lo cual, dijo, se pretende que México se convierta en puntal de la investigación en este campo.
El rector señaló que la sede del proyecto será el IIB, ya que "el instituto cuenta con los recursos necesarios". Otras instituciones participantes en el proyecto serán la Secretaría de Salud y el CONACYT, además de un grupo de empresarios agrupados en la Fundación Mexicana para la Salud.
Por su parte, Velázquez aseguró que la genómica "será una empresa absolutamente estratégica para el futuro"; por lo tanto, "si México se queda fuera, el desarrollo que alcancemos en todos aspectos será muy limitado".
Un aspecto central del proyecto de Medicina Genómica serán las medidas preventivas y terapéuticas que de éste deriven, principalmente para su aplicación en la población mexicana.
Sin duda, uno de los mayores alcances que ha tenido la medicina genómica es el reconocimiento del conjunto de cualidades que determinan la susceptibilidad de contraer ciertas enfermedades, tanto en los individuos como en las poblaciones.
Así, es sabido que existen familias enteras de personas diabéticas, con predisposición al cáncer, a la hipertensión y a la obesidad e incluso al alcoholismo o que simplemente tienden a morir jóvenes. Asimismo, se reconoce la existencia de linajes que dan origen a músicos, artistas plásticos, poetas y deportistas, lo que da una idea clara de que los factores hereditarios influyen en cualidades y defectos cuyo comportamiento podrá comprenderse mejor con el conocimiento del genoma y su sistema operativo.
Velázquez aclaró que los conceptos "genética" y el casi recién acuñado "genómica" cuentan cada uno con un significado propio, ya que "la genética estudia únicamente aspectos puntuales de la herencia, mientras que la genómica estudia al conjunto de genes que integran al genoma como un todo". Ejemplificó la situación con la musicología, donde el estudio de un solo instrumento sería análogo a la genética, mientras que el análisis de toda la orquesta en conjunto puede equipararse con la genómica.
Aunque el desarrollo de nuevas tecnologías de investigación en este campo ha abatido los costos, la inversión que se requiere para continuar con el proyecto es muy alta. En este sentido, comenta Velázquez, "el sector empresarial será una pieza clave para el desarrollo de este campo en un futuro muy próximo".
Existe un grupo de enfermedades de origen genético cuya importancia en términos de morbilidad y número de personas que las padecen es prioritaria para una investigación inmediata, y Velázquez arguye que es justo ahí donde las inversiones privadas podrían apuntalar el desarrollo de proyectos que resultarán en una derrama de beneficios tanto de salud para la población en general, como para los inversionistas en términos económicos.
Sin embargo, queda en duda el destino de padecimientos genéticos que no necesariamente están diseminados dentro de un sector importante de la población, como son algunos tipos de distrofias musculares y padecimientos de las neuronas motoras, "enfermedades huérfanas" con las que "habrá que seguir modelos de otros países --como Estados Unidos, Canadá o Japón-- donde este tipo de enfermedades son atendidas por medio de apoyos gubernamentales", señaló el investigador.

Fuente: La Reforma