Un grupo de científicos del Centro para la Diabetes, la Endocrinología y el Metabolismo de Oxford (Reino Unido) ha señalado que, en la mayoría de los casos, la hipercolesterolemia familiar no se detecta hasta que el afectado llega a la mediana edad.
Por este motivo las personas afectadas por este problema tienen, a la edad de 60 años, un 50% de posibilidades (los hombres) y un 30% de probabilidades (las mujeres) de sufrir algún accidente coronario. Ante esta circunstancia, los investigadores ingleses, que publican su trabajo en el último número del 'British Medical Journal' , decidieron estudiar qué número de casos de hipercolesterolemia familiar se diagnosticaban por casualidad; es decir, sin llevar a cabo chequeos sistemáticos entre la población de riesgo. Las conclusiones del estudio indican que sólo se diagnostica un 25% de los casos de hipercolesterolemia familiar. En el resto, no hacerlo supone negar a los afectados la posibilidad de comenzar cuanto antes un tratamiento preventivo. Los autores del trabajo terminan su informe apuntando como soluciones a este problema la generalización de los chequeos sistemáticos en las personas que han requerido asistencia médica por una enfermedad coronaria en edad joven (y a sus familias), así como a los niños cuyos padres hayan fallecido jóvenes por la misma razón. Los médicos británicos creen que las autoridades deberían plantearse implantar estas medidas para reducir la tasa de mortalidad o de enfermedades graves asociadas a la hipercolesterolemia familiar. Fuente: El Mundo
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