Biólogos de la Universidad de Cornell, en Nueva York, han identificado una conexión genética entre el proceso de crecimiento de ciertas verduras y el desarrollo tumoral en los mamíferos.

En la era genómica, las investigaciones genéticas cada vez acercan más al hombre con el resto de los seres vivos. Es el caso de un gen recién localizado en el tomate que resulta similar a un oncogén humano.
Steven Tanksley, coordinador del trabajo que se publicó recientemente en la revista Science, ha localizado el gen ORFX, cuya proteína parece similar a la que expresa el oncogén humano c-H-ras p21. Esta similitud es la que sugiere un mecanismo común entre el proceso de crecimiento vegetal y el de desarrollo de cáncer humano.
El autor principal del trabajo explica que las frutas y verduras que ahora consumimos no siempre fueron comestibles para el hombre. 
"Originariamente, los tomates podrían haberse equiparado a las bayas silvestres actuales -dijo el profesional-, y la evolución ha permitido que estos frutos adquiriesen las características que precisamos para su consumo".
El recién identificado gen ORFX, que se encuentra en la región fw2.2 del genoma del tomate, es el que ha posibilitado los cambios en el ADN que permitieron el crecimiento y posterior desarrollo del fruto hasta el estado en que lo conocemos. Los investigadores estiman que la proteína codificada por el ORFX podría haber logrado hasta un 30 por ciento del crecimiento del tomate.
Este hallazgo es el primero que establece un vínculo entre un oncogén humano y un gen vegetal y podrá servir para basar futuras investigaciones sobre las regulaciones del ciclo celular tanto de las plantas, como del desarrollo del cáncer.
Fuente: Diario médico