La Universidad de Valencia, en colaboración con el Fondo Solidario Fortuna, la Fundación ONCE-América Latina, la Generalitat Valenciana y la Diputación de Valencia, ha creado el Complejo Óptico Valencia en la ciudad de La Habana.

Este centro, recientemente inaugurado, nace con el objetivo de resolver el problema de "la carencia de espejuelos del pueblo cubano", según comentó Pedro Ruiz Torres, rector de dicha casa de estudios.
El académico afirmó que la realidad cubana presenta un panorama desolador en el aspecto de la corrección óptica, ya que se demora hasta dos años para conseguir unas gafas, con la tremenda repercusión que ello conlleva en la formación de los niños, y la discapacidad laboral que representa para los adultos.
Para ilustrar esa realidad, Francisco Morales, vicerrector de Infraestructuras de la Universidad de Valencia, indicó que entre las provincias Ciudad de La Habana y La Habana, del 35 al 40 % de la población necesita gafas. Por tanto, se necesitaría un tallado de 2.200.000 lentes oftálmicas, pero actualmente sólo se cuenta con un taller de tallado con maquinaria obsoleta, con una capacidad de producción anual de 100.000 lentes.
Por su parte, la población intenta remediar la carencia pidiendo gafas a todos los que visitan Cuba, porque la única posibilidad de adquirirlas antes es pagar con dólares, y a un precio que supone un salario íntegro de más de medio año de trabajo. A pesar de que los profesionales cubanos tienen una buena formación médica en el campo de la oftalmología, la falta de recursos y de infraestructura lleva a que no puedan solucionar problemas oculares que se resuelven sin problemas en otros países.
Ante esta situación, el proyecto de la Universidad de Valencia, ha creado en la ciudad de la Habana el Complejo Óptico Valencia, un edificio rehabilitado por el gobierno cubano de unos 200 metros cuadrados, que se encuentra dotado de un taller de adaptación de lentes y otro de tallado.
La actividad de este centro se completará con la puesta en marcha de una tarea asistencial, que supone la operación de unos 200 pacientes y la graduación de la visión de unas 5.000 personas. Además, se dotará al hospital general y al hospital pediátrico de la Ciudad de la Habana de un servicio de oftalmología y quirófanos.
En cuanto a la formación del personal médico, "se llevará a cabo un programa de formación y actualización del personal dedicado a la oftalmología infantil y a graduar la vista", comentó el director de Relaciones Internacionales de la Universidad, Francisco Pomer. En este sentido, profesores de la Escuela de Óptica y Optometría y de la facultad de Medicina, se han trasladado hasta la Habana para dar cursos de actualización a ópticos cubanos.
El presupuesto de este proyecto asciende a 145 millones de pesetas, que se suman al aporte que hace el Gobierno de Cuba en cuanto a provisión y acondicionamiento de los edificios necesarios. 
Por su parte, la directora general de Cooperación al Desarrollo de la Generalitat Valenciana, Pilar Mateo, habló del deseo futuro de continuar el proyecto y ampliarlo a toda Cuba y aún al resto de Iberoamérica, mediante la creación de una Escuela Iberoamericana de Óptica y Optometría. 
Europa Press