Un estudio, publicado en Neurology, demuestra que las personas añosas que poseen una presión arterial elevada que no responde a los tratamientos, tienen más posibilidades de padecer un deterioro de sus habilidades cognitivas.
El autor del trabajo Christopher Tzourio, realizó en el Hospital Salpètriére de París, un estudio con 1.300 pacientes de entre 59 y 71años. La evaluación demostró que aquellos que padecían hipertensión tenían, al cabo de dos años, seis veces más riesgo de perder sus habilidades cognitivas que las personas cuya presión arterial era normal.
De hecho, un 22% de los hipertensos incontrolados sufrió un deterioro de su funciones cognitivas en los cuatro años que duró el trabajo. "Si la tensión arterial y otros factores vasculares juegan un papel en el desarrollo de la demencia, podemos retrasarla o prevenirla controlando la tensión arterial", concluyó el profesional.
Fuente: Neurology
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