El presidente del Comité de Seguridad de Medicamentos de la Agencia Española encargada de esta materia, Alfonso Moreno González, emplazó a los profesionales sanitarios a que comuniquen a este organismo los efectos adversos que constaten en sus pacientes producidos por la administración de fármacos, ya que, según dijo, en España se producen pocas notificaciones.
Según declaró en Santiago de Compostela, en donde participó en una sesión de Farmacovigilancia, el año pasado se registraron en España entre 6.000 y 7.000 notificaciones relacionadas con supuestos efectos negativos de fármacos, de las cuales la mayoría procedieron de Cataluña, País Vasco y Andalucía.
Alfonso Moreno González, que anteriormente presidía la Comisión Nacional de Farmacovigilancia que asesoraba al Ministerio de Sanidad sobre esta materia, atribuye estas diferencias en el volumen de comunicaciones entre comunidades, a la implicación del profesional sanitario. Así, explicó que a veces el profesional es "reacio" a ponerse en contacto con la Agencia de Medicamentos porque "creen que puede tener una trascendencia a nivel personal". No obstante, descartó que la falta de comunicaciones se pueda relacionar con las primas que los médicos reciben de laboratorios farmacéuticos para que receten sus productos. "Pongo mi mano en el fuego porque ningún profesional lo hace", sentenció.
Asimismo, también negó con rotundidad que la propia Agencia del Medicamento reciba presiones de laboratorios ante su recomendación de retirar un medicamento del mercado. La decisión final para eliminar del mercado un fármaco la adopta el Ejecutivo, pero según señaló Moreno, hasta ahora se han seguido siempre las recomendaciones formuladas desde la Agencia de Medicamentos.
El año pasado fueron retirados de la comercialización en España (la retirada es el último recurso que se puede adoptar ante un fármaco que se comprueba nocivo) cuatro medicamentos que originaban reacciones muy serias a la persona que los consumía. Además, el Comité de Seguridad de Medicamentos también puede advertir a los profesionales sanitarios de la conveniencia de modificar las condiciones de uso de un determinado producto.
Fuente: Europa Press
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