El estradiol por vía oral disminuye las recaídas en la esclerosis múltiple

Ann Neurol 2002; vol: 52, Nº:4: 421-428. 

La terapia oral con estradiol, una hormona que aumenta marcadamente durante el embarazo, mejora la función cognitiva de las mujeres con esclerosis múltiple (EM). Este tratamiento también consigue disminuir el número y el volumen de las lesiones inflamatorias cerebrales de las pacientes cuando se administra en estadios temprano de la enfermedad. 

La etiología de la EM todavía es desconocida. La hipótesis más aceptada es la combinación de una predisposición genética y factores ambientales que originan una alteración de la respuesta inmune que daría lugar a inflamación y desmielinización del sistema nervioso central. Se piensa que estos mecanismos están mediados por los linfocitos T (CD4+) produciéndose una expresión anómala de los macrófagos y astrocitos. 

Las terapias para la EM han apostado por reducir la respuesta linfocítica inflamatoria o por aumentar las señales anti-inflamatorias. Se ha observado además que las pacientes con EM durante el último trimestre del embarazo experimentan una disminución significativa de recaídas. El estradiol, estrógeno que aumenta a medida que el embarazo avanza, ha mostrado una mejora de las enfermedades autoinmunes mediadas por linfocitos en ratones. 

Ahora un equipo de los departamentos de Neurología y Obstetricia y Ginecología de la Universidad de California, en Los Angeles (EE UU), han publicado los resultados conseguidos con un ensayo clínico en fase I en 'Annals of Neurology'. El estudio incluyó a 12 mujeres, 6 con EM con recaídas intermitentes (estadio temprano) y 6 con EM secundaria progresiva (forma crónica). Dos pacientes con EM secundaria no llegaron a completar los 18 meses del ensayo. Se realizaron periódicamente resonancias magnéticas, exámenes clínicos, análisis de sangre, pruebas del sistema inmune y pruebas cognitivas durante los periodos de pretratamiento (6 meses), tratamiento con 8mg/día de estradiol oral (6 meses) y post-tratamiento (6 meses) y durante los 4 meses que se extendió la terapia -- junto con la administración de progesterona-- para las pacientes con EM con recaídas intermitentes. 

Los niveles en suero de estradiol durante las dos fases del tratamiento fueron similares a los observados en mujeres durante el sexto mes de embarazo. El estradiol fue bien tolerado y sólo produjo anormalidades en el ciclo menstrual. En 3 mujeres se realizaron biopsias para valorar si existía alguna alteración distinta a la terapia que originase un sangrado menstrual anormal. Todas las biopsias fueron negativas y se continuó con el estradiol. 

Respuestas Inmunes

A los 12 meses de comenzar el estudio, se observó una disminución significativa en la respuesta de hipersensibilidad retardada al tétanos, cuando las pacientes habían tomado estradiol durante 6 meses, en comparación con las respuestas obtenidas a los 3 meses del estudio. El grupo control de mujeres no tratadas y valoradas al inicio y después de 9 meses de estudio no mostraron ninguna mejoría. 

En las 6 pacientes con EM con recaídas intermitentes, los niveles de interferón-g (IFN-g) fueron descendiendo a lo largo de 9 meses del estudio (después de 3 meses de tratamiento con estradiol) y luego disminuyeron significativamente (p=0,003) a los 12 meses (a los 6 meses de terapia) en comparación con los niveles del inicio del pretratamiento. Por el contrario, no se produjo ningún descenso en los IFN-g en las 4 pacientes con EM secundaria progresiva. 

Menos Lesiones Cerebrales

En cuanto a las lesiones observadas por RM, se observó una disminución de su número y volumen en todas las pacientes durante el periodo de tratamiento con respecto al inicio del estudio. Sin embargo, esta mejoría sólo fue significativa en el grupo de pacientes con EM con recaídas intermitentes y no en los casos de EM secundaria progresiva, algo que también ocurre en otras terapias con un gran efecto antiinflamatorio.. Durante los 3 primeros meses de tratamiento para el primer grupo de mujeres, el volumen medio de lesiones disminuyó en un 79% (p=0,02) y el número bajó en un 82% (p=0,09). 

Los autores recomiendan confirmar los resultados del tratamiento con estradiol, como monoterapia o en combinación, en nuevos estudios de mayor duración y con más participantes. También aconsejan administrar conjuntamente estradiol y progesterona para prevenir la hiperplasia endometrial uterina. Finalmente, si esta terapia mostrara sus beneficios en un gran ensayo, debería considerarse su empleo para otras enfermedades autoinmunes.