En torno al 60% de las personas que sufren ataques de migraña aseguran que en el momento de las crisis son incapaces de relacionarse con la familia, desarrollar actividades sociales o realizar las tareas propias del hogar. De la misma forma, cada crisis provoca una media de 5 horas de ausentismo laboral y casi 10 horas de trabajo al 50% del rendimiento; y cuando una persona sufre una crisis de migraña se ve incapaz de llevar a cabo ningún tipo de actividad durante una media de 8 horas.

Ante la relevancia de estos datos y la demostración del bajo nivel de satisfacción de los pacientes de migraña tratados con fármacos habituales pero no específicamente desarrollados para el tratamiento de la migraña, como antiinflamatorios (más conocidos como AINES) o analgésicos simples, deben destacarse los resultados del Estudio E-MAX, una investigación llevada a cabo por neurólogos de toda España en la que han participado 983 pacientes.

Este estudio, cuyos resultados se están presentando actualmente a la comunidad médica, ha tenido como principal objetivo el comparar la eficacia de un tratamiento específico para la migraña, rizatriptán, con tratamientos inespecíficos (antiinflamatorios y analgésicos). El parámetro de eficacia estudiado fue la rapidez con la que el paciente retomaba su actividad diaria normal ante una crisis de migraña. Para ello, y en una primera crisis, los pacientes recibían su tratamiento habitual inespecífico; ante la segunda crisis el paciente se trataba con rizatriptán.


Rizatriptan, recuperando rápidamente la calidad de vida del paciente
Entre los resultados más importantes de esta investigación hay que destacar que, a las dos horas de recibir tratamiento con rizatriptán, el 51% de los pacientes recuperaba su capacidad funcional normal, frente al 22% que lo hacía al recibir su tratamiento habitual inespecífico.

Otro dato totalmente esclarecedor es que, tras el tratamiento con rizatriptán, el tiempo medio en el que el paciente recuperó su actividad normal fue de 150 minutos, frente a los 360 minutos que se tardaba con la administración del tratamiento inespecífico.

Tras esta experiencia, cuando el neurólogo preguntó al paciente por sus preferencias, el 78% indicó el tratamiento específico, como rizatriptán, frente al 22% que prefirió continuar con su medicación habitual. La más rápida sensación de alivio del dolor, el retorno más rápido a la actividad diaria normal y la más rápida ausencia total de dolor, son los factores que los pacientes apuntaron mayoritariamente para decidirse por un triptán ante las crisis de migraña. Estos resultados confirman las recomendaciones de las Guías de Tratamiento internacionales sobre migraña, según las cuales los pacientes con migrañas moderadas y graves deberían tratarse con un triptán.

Tal y como explica el Dr. Carles Roig, del Servicio de Neurología del Hospital Sant Pau, de Barcelona, y uno de los investigadores del Estudio E-MAX, “la mayoría de los pacientes con migraña que vemos en las consultas de Neurología llegan insatisfechos, ya que frecuentemente están siendo tratados con medicación inespecífica y, por tanto, muy poco eficaz. Este estudio demuestra definitivamente que los triptanes y, concretamente, rizatriptán, son el tratamiento de primera elección en las crisis de migraña de intensidad moderada-severa”. Además, en opinión del Dr. Roig, “la eficacia y rapidez del rizatriptán en el tratamiento de las crisis de migraña son sus principales ventajas respecto a otros miembros de la familia de los triptanes”.

Las ventajas del rizatriptán sobre los otros triptanes se han confirmado en diversos estudios comparativos así como en tres meta-análisis recientemente publicados. En estos estudios se demostró que con rizatriptán más pacientes están sin dolor a las dos horas en comparación con otros triptanes, representando la mejor combinación de eficacia y tolerabilidad entre todos los triptanes disponibles.


El tremendo impacto de la migraña
Los resultados del Estudio EMAX servirán por tanto para responder mejor a las demandas de los pacientes migrañosos españoles, que como se ha dicho al inicio, en el 60 % de los casos, cuando tienen una crisis se sienten completamente incapacitados y aislados. Pese a ello, el 10 % aguanta el dolor sin tomar ningún tratamiento farmacológico.

Estos datos concretos sobre incapacidad proceden del Estudio I-MAX, una investigación llevada a cabo en 12 ciudades españolas en el ámbito de la Atención Primaria y en el que participaron 118 pacientes con el objetivo de evaluar el grado de incapacidad de los pacientes para desarrollar las tareas habituales de su vida cotidiana cuando sufren una crisis de migraña. Al mismo tiempo, esta investigación pretendía documentar, desde el punto de vista del paciente, los beneficios de los tratamientos empleados, así como el grado de satisfacción después de su utilización.

“Esta investigación –señala la Dra. Carme Bertral, del Centro de Salud Cardona, de Barcelona, y una de las principales investigadoras del Estudio- nos ayuda a concluir que la migraña tiene un tremendo impacto sobre la calidad de vida de quienes la sufren, produciendo una merma importantísima en las actividades que habitualmente pueden llevarse a cabo, llegando incluso, en muchos casos, a impedir cualquier tipo de actividad, especialmente en aquellos que no están recibiendo un tratamiento específicamente indicado para el abordaje de este grave problema”.


Reducir el tiempo de incapacidad
Desde el punto de vista del paciente, lo que éste demanda a su médico fundamentalmente es eficacia y rapidez en su tratamiento. Como apunta la Dra. Bertral “ante la aparición de una crisis de migraña lo que el paciente desea es disponer de un tratamiento realmente eficaz que le permita evitar esos períodos críticos de horas o días en los que está totalmente invalidado o que no puede desarrollar las actividades de su vida cotidiana con normalidad”.

En este sentido la Dra. Bertral afirma que rizatriptán aporta al tratamiento de la migraña rapidez de acción, seguridad y tolerabilidad en comparación con otros tratamientos, y “un factor muy importante a tener en cuenta –enfatiza- como es su consistencia, ya que con el paso del tiempo mantiene su eficacia sin tener que aumentar la dosis”. Respecto a la comparación con otros triptanes, la Dra. Bertral destaca su mayor rapidez de acción y su facilidad de administración, “dos cuestiones claves para tratar las crisis de migraña”, asegura.


Enfermedad neurológica
La migraña es un tipo de cefalea que puede afectar prácticamente a todos los aspectos de la vida de una persona. Se produce en respuesta a factores desencadenantes (como ciertos alimentos, cambios hormonales o factores ambientales) que determinan que los vasos sanguíneos del cerebro reaccionen de manera excesiva. El resultado es una migraña.

La principal característica de la migraña es el dolor intenso, pulsátil, generalmente unilateral (que afecta a un lado de la cabeza) que suele ir acompañado de otros síntomas como náuseas, vómitos o un aumento de la sensibilidad a la luz (fotofobia) o al ruido, entre otros. Estos suelen durar entre 4 y 72 horas, pero pueden durar incluso más. Además, del 15 al 20 % de las crisis migrañosas van precedidas de un “signo de aviso”, llamado aura. Estas auras pueden aparecer en forma de pérdida parcial de visión en un ojo, luces parpadeantes, líneas en zig-zag o distorsiones de la percepción visual de las formas y tamaños.

La prevalencia de la migraña se sitúa en el 10% de la población, y es más frecuente entre la gente de 25 a 55 años de edad. Además afecta en mayor medida a las mujeres, en una proporción de 3 mujeres por cada 4 pacientes migrañosos, aproximadamente.


El rizatriptán es un miembro de la familia de los triptanes. Es un potente y selectivo agonista del receptor 5HT1B/1D, indicado para el tratamiento rápido y eficaz de los ataques agudos de migraña con o sin aura. Este medicamento está disponible en comprimidos y en comprimidos que se disuelven rápidamente al contacto con la saliva, sin necesidad de tomar agua.