Introducción:
En el estado de vigilia los infartos cerebrales exhiben un
máximo en la mañana y un aumento menor en la tarde, mientras que las hemorragias
intracerebrales y subaracnoideas se manifiestan con un aumento menor en la
mañana y un pico máximo en la tarde.
Cerca del 20% de los infartos cerebrales, pero sólo un 10% de las hemorragias
intracerebrales y subaracnoideas, ocurren durante el sueño, según lo revela un
estudio realizado en Japón.
Materiales y métodos:
Los autores decidieron investigar las variaciones circadianas en la situación
(sueño o vigilia) al momento de ocurrir un accidente cerebrovascular (ACV) y las
diferencias según el tipo de ACV. La investigación incluyó a 12.957 casos de ACV
diagnosticado por tomografía computada o resonancia magnética entre 1991 y 1996.
Se compararon las variaciones circadianas usando el número de casos de infarto
cerebral, hemorragia intracerebral y hemorragia subaracnoidea ocurridos en
períodos de 2 horas para el estado de sueño y de vigilia.
Resultados:
Considerando todos los casos en conjunto (sueño y vigilia), la hemorragia
intracerebral y la hemorragia subaracnoidea exhibieron variaciones circadianas
bimodales, mientras que el infarto cerebral exhibió un único pico. Los 3
subtipos mostraron variaciones circadianas bimodales en el estado de vigilia
pero no durante el sueño. En el caso del infarto cerebral, esta diferencia de
modalidad entre el día completo y las situaciones particulares se debió a la
influencia de los casos ocurridos durante el sueño, que representaron cerca del
20% de los casos totales y se concentraron cerca de la hora del despertar. En
cambio, los casos de hemorragia intracerebral y subaracnoidea que ocurrieron
durante el sueño fueron un 10% de los casos totales, y no afectaron el patrón
bimodal. Las variaciones bimodales en el estado de vigilia fueron diferentes en
los infartos cerebrales, que tuvieron un patrón con un pico mayor en la mañana y
otro pico menor en la tarde, que en las hemorragias intracerebrales y
subaracnoideas en las que se encontró un patrón con un pico menor en la mañana y
uno mayor en la tarde.
Conclusiones:
Estos resultados indican que el sueño tiende a promover el ACV isquémico y
suprimir el ACV hemorrágico, concluyen los autores del estudio. Esto sugiere que
algunos factores que promueven el ACV isquémico y previenen el hemorrágico en la
mañana producen variaciones diferentes entre ambos tipos de ACV en el estado de
vigilia.