Glioblastoma Multiforme en el Siglo XXI. 

Después de cinco años de investigaciones en el Laboratorio Nacional de Brookhaven en Nueva York, se cerró el protocolo de tratamiento por captura de átomos de Boro con Neutrones (conocido por la sigla “BNCT”). El procedimento consiste en infundir una solución de un compuesto borado y  someter al enfermo a irradiación con neutrones epitermicos de un reactor nuclear. 
Este método fue iniciado en los años cincuenta en Boston por William Sweet y se abandonó porque los compuestos borados que se usaron no fueron especificos y no se sabía determinar la concentración sanguínea ni la dosis de irradiación. 
Hatanaka, otro neurocirujano japones, discípulo de Sweet, empezó a utilizar con algun éxito el BSH. Al cabo de cinco años se confirmó una sobrevivencia de 12%. 

La serie de Nueva York usó Boro Fenil Alanina (BPH) con un índice terapéutico de 7 en tumor y 1 en tejido sano, lo cual no fue suficiente para tener éxito. Aún cuando no se han publicado los informes oficiales, se sabe que menos de cinco enfermos han sobrevivido, uno de ellos cinco años. La conclusión obvia es que BPA no es el compuesto adecuado. 

El grupo Harvard MIT continúa con BPA. El Laboratorio del Consorcio Europeo insiste en usar BSH . El grupo de Finlandia utiliza BSH y BPA. Hay compuestos borados de cuarta generacion como las Boroporfirinas y los decaboranos con 10 átomos de Boro por molécula que dan índices terapéuticos mucho más elevados y selectivos. Tampoco se ha usado el Gadolinio, el contraste usado en la Iconografia por Resonancia Magnetica para iluminar los tumores. Existe gran experiencia con su uso clínico, baja toxicidad, gran concentración en las células neoplásicas y costo relativamente bajo. 

Es necesario repetir las experiencias clínicas con estos compuestos de cuarta generación y con Gadolinio, pues es la única esperanza actual de ofrecer alguna posibilidad de tratar de curar el maximo flagelo de la oncología neurológica, el cual continúa desafiando a la cirugía, la  radioterapia, la quimioterapia, la inmunoterapia y la terapia genética. 

Jaime Gomez Gonzalez