Efecto de la tobramicina inhalada en la fibrosis quística
Ronald L. Gibson, Julia Emerson, Sharon McNamara, Jane L. Burns, Margaret
Rosenfeld et al.
Am. J. Respir. Crit. Care Med. 2003; 167: 841-849
La tobramicina inhalada es una terapia útil, segura y cómoda en el tratamiento de los niños con fibrosis quística colonizados por Pseudomonas aeruginosa.
Uno de los principales problemas de los niños con fibrosis quística es la
colonización por Pseudomonas aeruginosa, responsable de reagudizaciones,
ingresos hospitalarios, comorbilidad y mortalidad. La eliminación de este
germen parece útil como estrategia para mejorar el pronóstico y la calidad de
vida de los pacientes. Sin embargo los tratamientos son en ocasiones tóxicos y
problemáticos.
Para determinar si el aminoglucósido tobramicina, administrado mediante
inhalación a dosis de 300 mg 2 veces al día durante 28 días es útil y seguro
en la reducción de la densidad de P aeruginosa en la vía aérea, un
grupo de investigadores de Washington aleatorizaron a 98 niños con fibrosis quística
a recibir tobramicina inhalada, o placebo. El estudio se interrumpió
precozmente al demostrarse el gran efecto producido por el fármaco en relación
con placebo.
Se aleatorizaron 21 niños de menos de 6 años, 8 recibieron tratamiento con
tobramicina y 13 con placebo, y se les realizó un lavado bronquioalveolar al
inicio del estudio y tras 28 días de tratamiento. No se detectó P
aeruginosa en ninguno de los lavados alverolares de los 8 niños tratados
con aminoglucósido el día 28 del tratamiento, mientras que 12 de los 13
pacientes tratados con placebo seguían teniendo P aeruginosa. No se
demostraron diferencias entre los 2 grupos en datos clínicos, marcadores de
inflamación o efectos adversos. No hubo elevaciones de la creatinina,
alteraciones audiométricas ni episodios de broncoespasmo en pacientes tratados
con tobramicina.
El tratamiento de la infección por P aeruginosa en los niños con
fibrosis quística puede hacerse con tobramicina inhalada durante 28 días,
puesto que se trata de unA terapia sencilla, extremadamente útil y exenta de
riesgos. La facilidad con que este tratamiento puede administrarse en el
domicilio del niño, es una de las principales ventajas que aporta.