En pacientes no fumadores y no tratados con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, las tres causas principales de tos crónica son el síndrome de las vías respiratorias altas por diversas patologías rinosinusales, el asma y la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

A partir de una búsqueda de artículos publicados en Medline desde 1980 a 2004, se revisaron las causas más comunes de tos crónica, con resultados bastante coincidentes. En un grupo relativamente pequeño de pacientes con tos crónica fumadores o tratados con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), estos son los motivos del síntoma. Sin embargo, en el amplio grupo restante, añade el doctor Melvin Pratter, existen esencialmente tres causas que pueden ocasionar tos crónica. Ellas incluyen el síndrome de tos de las vías respiratorias altas (upper airway cough syndrome, UACS) atribuible a una variedad de patologías rinosinusales –que anteriormente se conocía como síndrome de drenaje posnasal–, el asma y la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). En 4 estudios prospectivos del hemisferio occidental se constató que en el 92% al 100% de los pacientes que no fuman, que no reciben IECA y con radiografía de tórax normal, la presencia de uno, dos o los tres factores explican la tos crónica, inclusive en regiones en las que la tuberculosis es endémica.

Cada una de estas entidades puede presentarse sólo con tos, sin otros hallazgos clínicos (asma variante tusiva y ERGE silenciosa, por ejemplo). Asimismo, la historia médica del enfermo suele ser de poca ayuda en términos de la descripción de la tos (características, evolución y producción de moco). Además, ninguno de estos elementos tiene valor diagnóstico ya que un paciente con broncorrea importante, no fumador y que no recibe un IECA puede tener esta manifestación por UACS, por asma o por ERGE o por alguna combinación de estas patologías. La historia clínica es importante, en cambio, para conocer los antecedentes farmacológicos, de tabaquismo y para saber si vive o si ha estado en una región en la cual la tuberculosis o ciertas enfermedades micóticas son endémicas. También permite conocer antecedentes de cáncer, tuberculosis o de sida y para comprobar si presenta también síntomas sistémicos, como fiebre, sudoración o pérdida de peso.

Existen, sin embargo, causas menos frecuentes de tos crónica que deben tenerse en cuenta. Ellas incluyen la bronquitis eosinofílica no asmática (non-asthmatic eosinophilic bronchitis, NAEB) que se caracteriza por tos, infiltración eosinofílica del tracto bronquial, valores espirométricos normales, falta de hiperreactividad bronquial y la resolución de la tos y de la eosinofilia con el tratamiento con corticosteroides. Esta afección es la causa de tos crónica en el 13% al 30% de los casos, en varias series que no se realizaron en los Estados Unidos. Aún así, este diagnóstico debe considerarse precozmente en la evaluación diagnóstica, porque puede detectarse fácilmente mediante un estudio de esputo inducido y con la determinación de eosinófilos y por la buena respuesta a los corticoides inhalatorios.

Si bien un trabajo realizado en los Estados Unidos describió un número significativo de enfermos con tos posinfecciosa, otros estudios no llegaron a las mismas conclusiones. Por lo tanto, la mayoría de los casos de tos posinfecciosa tiene como causa subyacente de la tos crónica al UACS, a la hiperreactividad bronquial transitoria o a la inflamación prolongada de las vías aéreas. Un subgrupo de enfermos presenta tos posinfecciosa por Bordetella pertussis, otra entidad no bien descripta. En este caso también podría perpetuar la tos crónica al provocar reflujo gastroesofágico.
Los pacientes con bronquiectasias de diversa etiología (enfermedades pulmonares intersticiales, anormalidades endobronquiales como tumores, tuberculosis, sarcoidosis o suturas retenidas), la infección supurada aislada de las vías aéreas bajas, la insuficiencia cardíaca congestiva, la patología tiroidea, la tos habitual o psicogénica, los trastornos neuromusculares o un tumor mediastinal, ocasionalmente pueden presentarse con tos crónica, como manifestación principal.

En resumen, señala el autor, las causas más frecuentes de tos crónica incluyen UACS por diversas afecciones rinosinusales; asma y ERGE. Cada uno de estos diagnósticos puede presentarse aisladamente o en combinación y puede no existir ningún otro síntoma. Por lo tanto, el algoritmo diagnóstico inicial debería tener por objetivo descartar casi con exclusividad estas patologías y tal vez, la NAEB que podría ser más importante de lo que se consideró con anterioridad.
En pacientes con tos crónica, la descripción que hace el enfermo del síntoma en relación con las características o la producción de moco no debe utilizarse para establecer o para eliminar un posible diagnóstico ni dejar de lado el mencionado algoritmo de estudio.


    Año IX, N° 140, Marzo 2008