Los trabajadores del sector de la salud que trabajan con medicinas peligrosas o cerca de las mismas, pueden quedar expuestos a estos agentes presentes en el aire o en las superficies de trabajo, en la ropa, en el equipo médico o en la orina o excrementos de los pacientes. Entre las medicinas peligrosas están las que se usan para la quimioterapia del cáncer, las medicinas antivirales, las hormonas, algunos fármacos biotecnológicos, diversas otras medicinas (para una lista de medicinas peligrosas, consúltese el Apéndice A de la Alerta de NIOSH: Exposiciones ocupacionales a los antineoplásicos y otras medicinas peligrosas en centros de atención médica). El riesgo para la salud depende de qué tan expuesto esté un trabajador a estas medicinas y qué tan tóxicas sean las mismas.
Los trabajadores del sector de la salud deben seguir los siguientes pasos para protegerse contra la exposición a las medicinas peligrosas:
Por favor lea toda la información y
las hojas de datos de seguridad de
materiales (MSDS, por sus siglas en
inglés) que el empleador ponga a su
disposición en relación con las
medicinas que usted manipula.
Participe en todas las sesiones de
capacitación que el empleador provea y
que estén relacionadas con los peligros
a los que puede estar expuesto por
manipular tales medicinas o con el
equipo y procedimientos que debe
utilizar para evitar la exposición a las
mismas.
Familiarícese con las fuentes de exposición a las medicinas peligrosas y sea capaz de reconocerlas. Entre las fuentes de exposición están
— todos los procedimientos que tienen que ver con las medicinas peligrosas (entre ellos la preparación, administración y limpieza), y
— todos los materiales que entran en contacto con las medicinas peligrosas (entre ellos superficies de trabajo, dispositivos, equipos de protección personal [PPE, por sus siglas en inglés], bolsas y mangueras intravenosas [IV, por sus siglas en inglés], materiales de desecho de pacientes, lencería usada o sucia).
Prepare las medicinas peligrosas en
un área dedicada exclusivamente a ese
fin y que tenga acceso restringido al
personal autorizado.
Prepare las medicinas peligrosas
dentro de un gabinete ventilado diseñado
para proteger a los trabajadores y a
otras personas de quedar expuestos a las
mismas como también para proteger todas
las medicinas que requieran manipulación
estéril.
Utilice dos pares de guantes de
quimioterapia desechables y sin talco, y
cubra la manga de la bata a la altura de
la muñeca con el extremo superior del
guante cada que haya riesgo de
exposición a medicinas peligrosas.
Evite el contacto con la piel al
usar una bata desechable hecha de
materiales de polipropileno con
revestimiento de polietileno (que no sea
absorbente ni desprenda pelusas).
Asegúrese de que el frente de la bata
sea cerrado, con mangas largas y el puño
de las mangas sea elástico o se pueda
ajustar. No use las batas más de una
vez.
Use una careta de protección cuando
puedan suceder salpicaduras en los ojos,
nariz o boca y cuando no haya controles
técnicos adecuados disponibles (como por
ejemplo, una pantalla o ventana en un
gabinete ventilado).
Lávese las manos con agua y jabón
inmediatamente antes de usar ropa de
protección personal (como por ejemplo,
guantes y batas desechables) y después
de quitársela.
Utilice jeringas y dispositivos de
aplicación intravenosa con conectores
Luer-LokTM para preparar y administrar
medicinas peligrosas.
Coloque jeringas y agujas
contaminadas con medicinas en
recipientes para desechar los
instrumentos filosos usados en
quimioterapia.
Cuando necesite protección
adicional, use dispositivos de sistema
cerrado para la transferencia de
medicinas, bolsas con guantes y sistemas
sin agujas dentro de gabinetes
ventilados.
Manipule residuos y materiales
contaminados por separado de otro tipo
de desperdicios.
Limpie y descontamine las áreas de
trabajo antes y después de cada
actividad que tenga que ver con
medicinas peligrosas y al final de cada
turno.
Limpie de inmediato los pequeños
derramamientos de medicinas peligrosas y
use precauciones de seguridad y equipos
de protección personal (PPE, por sus
siglas en inglés) adecuados.
Limpie los derramamientos grandes de medicinas peligrosas con la ayuda de un especialista de servicios medioambientales.
Los empleadores de trabajadores en el sector de la salud deben seguir los siguientes pasos para proteger a sus trabajadores de la exposición a medicinas peligrosas:
Asegúrese de tener políticas por
escrito sobre la vigilancia médica de
los trabajadores del sector de la salud
y sobre todas las fases de la
manipulación de medicinas peligrosas,
entre ellas, el recibo y almacenamiento,
la preparación, administración, cuidado,
descontaminación y limpieza, junto con
la eliminación de medicinas no usadas,
derramamientos de medicinas peligrosas y
desechos de los pacientes.
Considere los comentarios de los
trabajadores que manipulan medicinas
peligrosas cuando establezca estas
políticas y otros programas para
prevenir la exposición a las mismas.
Prepare un inventario por escrito de
todas las medicinas peligrosas
utilizadas en el lugar de trabajo y
establezca un procedimiento habitual de
revisión y actualización de este
inventario.
Adiestre a los trabajadores para que
reconozcan y evalúen las medicinas
peligrosas y controlen su exposición a
las mismas.
Proporcione información adecuada y
hojas de datos de seguridad de
materiales a los trabajadores que
manipulan medicinas peligrosas o
trabajan cerca de las mismas.
Proporcione un área de trabajo que
esté dedicada exclusivamente a la
preparación de medicinas peligrosas y
esté limitada al personal autorizado.
No permita que los trabajadores
preparen medicinas peligrosas en
estaciones de trabajo de flujo laminar
en las que el aire circula desde la
medicina hacia el trabajador.
Proporcione gabinetes ventilados
diseñados para proteger a los
trabajadores y a otras personas de la
exposición a medicinas peligrosas y para
proteger todas las medicinas que
requieran manipulación estéril.
Establezca un programa de servicio de
mantenimiento de estos gabinetes. Entre
los ejemplos de gabinetes ventilados
están los gabinetes de seguridad
biológica (BSC, por sus siglas en
inglés) y las cajas secas (containment
isolators) que están diseñadas para
evitar el escape de medicinas peligrosas
al ambiente de trabajo.
Filtre el escape de los gabinetes
ventilados con filtros de partículas de
gran eficiencia (filtros HEPA).
Asegúrese de que el escape de estos
gabinetes esté conectado al exterior
cuando sea posible y que esté bien
alejado de ventanas, puertas y otros
sitios de entrada del aire. Considere el
suministro de equipos adicionales para
proteger mejor a los trabajadores como
por ejemplo, bolsas con guantes,
sistemas sin agujas y dispositivos de
sistema cerrado para la transferencia de
medicinas.
Establezca y supervise prácticas de
trabajo correctas para manipular
medicinas peligrosas, materiales de
desecho de pacientes y materiales
contaminados.
Ponga a la disposición de los
trabajadores los equipos de protección
personal (PPE) adecuados tras una
evaluación del riesgo y enséñeles como
se usan, de conformidad con la norma
sobre los PPEs [29 CFR*
1910.132] de la Administración de
Seguridad y Salud Ocupacionales (OSHA).
Es posible que en los equipos de
protección personal se incluyan guantes
de quimioterapia, batas y cubremangas no
absorbentes y que no desprendan pelusa,
y protección para los ojos y la cara.
Asegúrese de que los trabajadores
utilicen correctamente los equipos de
protección personal.
Utilice los respiradores
certificados por NIOSH [42 CFR 84].
Nota: Las máscaras
quirúrgicas no proveen protección
respiratoria adecuada.
Proporcione jeringas y dispositivos
de aplicación intravenosa con conectores
Luer-LokTM para preparar y administrar
medicinas peligrosas. Proporcione
también recipientes para desecharlas.
Considere los dispositivos de
sistema cerrado para la transferencia de
medicinas y los sistemas sin agujas para
proteger al personal de enfermería
durante la administración de las
medicinas.
Evalúe con regularidad las medicinas peligrosas, el equipo, la efectividad del adiestramiento, y las políticas y procedimientos en su lugar de trabajo a fin de reducir, en la medida de lo posible, la exposición a este tipo de medicinas.