Las personas con presión arterial en el límite superior normal en los controles médicos de rutina deben ser estrechamente vigiladas, ya que pueden presentar hipertensión en su lugar de trabajo, según lo revela un estudio presentado por expertos japoneses en la última reunión del American College of Cardiology.


El estrés laboral es un factor de riesgo para la hipertensión y para el incremento del índice de masa ventricular izquierda. La presión laboral puede ser uno de los factores asociados con la hipertensión oculta, caracterizada por hipertensión ambulatoria con presión sanguínea normal en el consultorio médico. El Dr. Hirokazu Saruhara y sus colegas del Tokyo Metropolitan Geriatric Hospital decidieron evaluar las características clínicas de las personas con hipertensión laboral, para lo cual examinaron a 265 empleados públicos de entre 23 y 64 años (41,4±10,7 años) con un aparato semiautomático en el lugar de trabajo y en los controles médicos. Las 61 personas con hipertensión laboral (presión arterial mayor a 140/90 mmHg) tenían mayor edad (48,5±10 vs. 39,3±10 años) que las 204 sin hipertensión laboral, y en mayor proporción eran de sexo masculino (68% vs. 46%), tenían mayor índice de masa corporal (IMC, 23,4±2,7 vs.21,6±3,2kg/m2), mayores niveles de colesterol (214±33 vs. 194±35 mg/dl), y mayores índices de Brinkman. También tuvieron mayores valores de presión sistólica en el control médico (125±11 vs. 110±11mmHg). La presión laboral se relacionó en forma significativa con la edad, el IMC, la colesterolemia, los antecedentes familiares de hipertensión y la presión arterial en el control médico. El aumento de presión en el lugar de trabajo en comparación con el control médico se relacionó con la edad, el IMC y los antecedentes familiares de hipertensión. La hipertensión en el control médico, definida como valores superiores a 140/90 mmHg, no predijo la hipertensión laboral (la sensibilidad fue del 10%). Sin embargo, la predicción fue mejor para el hallazgo de presiones mayores a 130/85 mmHg en el control médico (sensibilidad 49%, especificidad 91%), lo cual sugiere que debe hacerse un seguimiento estricto de las personas que en estos controles presentan presiones arteriales en el rango normal superior. Estos hallazgos, concluyen los expertos, indican que la hipertensión laboral se asocia con la edad, el IMC y los antecedentes familiares de hipertensión. Las personas con presión normal elevada en los controles médicos pueden necesitar una reducción del peso corporal, ya que dos tercios de ellas presentarán hipertensión laboral.


    Año X, N° 150, Enero 2009