Fundamento y objetivo:
Describir la evolución inmunológica, virológica y clínica de los pacientes con
infección crónica por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que
suspenden el tratamiento antirretroviral (TAR) de forma prolongada e identificar
los factores asociados con la durabilidad de la interrupción.
Pacientes y método:
Estudio retrospectivo de pacientes que suspenden el TAR tras haber alcanzado
recuento de linfocitos CD4+ mayor o igual a 500 células/µl, carga viral del VIH
menor o igual a 5.000 copias/ml (3,7 log10) y estabilidad clínica durante al
menos 6 meses.
Resultados:
En octubre de 2004 se incluyeron 44 pacientes; 32 (72%) de ellos continuaban
estables sin TAR tras el primer año de interrupción (grupo A) y 12 (28%)
pacientes habían precisado reiniciarlo por disminución de los linfocitos CD4+
por debajo de 300 células/µl (grupo B).
Entre ambos grupos se observaron diferencias estadísticamente significativas en
el nadir de linfocitos CD4+, media (desviación estándar) de 414 (199) células/µl
frente a 171 (107) células/µl (p = 0,000) y en los recuentos de linfocitos CD4+
en el momento de la suspensión de TAR, 920 (302) células/µl frente a 633 (177)
células/µl (p = 0,004). Tras la interrupción del TAR el descenso más acusado de
CD4+ se observó al tercer mes: 588 (288) células/µl para el grupo A y 382 (167)
células/µl para el grupo B.
La duración media de la interrupción fue de 27 meses en el grupo A y 7 meses en
el grupo B. Dos pacientes presentaron síndrome retroviral agudo y otro una
neumonía por Pneumocystis jiroveci. Los valores de colesterol con TAR fueron de
199 (42) mg/dl y los de triglicéridos de 257 (271) mg/dl disminuyeron
significativamente durante el primer año de seguimiento hasta alcanzar 155 (38)
y 165 (122) mg/dl respectivamente. Tras un análisis multivariante, un nadir de
linfocitos CD4+ mayor de 200 células/µl (p = 0,0005; odds ratio [OR] = 0,12;
intervalo de confianza [IC] del 95% 0,036-0,398) y un valor de linfocitos CD4+
superior a 800 c/µl en el momento de la interrupción de TAR (p = 0,04; OR =
0,11; IC del 95%, 0,015-0,936) se asociaron, de forma independiente, a mayor
durabilidad de la suspensión del tratamiento.
Conclusiones:
Las interrupciones prolongadas del TAR guiadas por la respuesta de linfocitos
CD4+ son una estrategia terapéutica que conlleva una baja morbimortalidad. El
nadir de linfocitos CD4+ y el valor de linfocitos CD4+ en el momento de la
interrupción del TAR pueden predecir la durabilidad de la suspensión. Se observa
una mejoría metabólica durante el período libre de TAR.
Palabras clave: Tratamiento antirretroviral. Interrupciones prolongadas de
tratamiento. Pulsos terapéuticos.