EMBOLIZACIÓN DE FIBROMAS UTERINOS
STEVEN JANNEY SMITH, M.D. LaGrange Memorial Hospital, LaGrange, Illinois, USA.
Am Fam Physician 2000;61:3601-7,3611-2 (15 Junio 2000)
Se trata de una técnica llevada a cabo por radiólogos intervencionistas, los cuales, a través de un catéter angiográfico, inyectan en las arterias uterinas diminutas partículas que disminuyen el flujo sanguíneo hacia el útero. Esta técnica, relativamente nueva, es utilizada desde 1970. Posee diferencias notables sobre otras técnicas utilizadas: esto es, supresión hormonal o cirugía. Asimismo, luego de la intervención, las pacientes están en condiciones de retomar sus actividades normales en forma más temprana que con los métodos convencionales.
Selección de pacientes para UFE
Las pacientes ideales para llevar a cabo este procedimiento son las mujeres premenopáusicas con fibromas uterinos sintomáticos, que quieren evitar la histerectomía. Si bien no existe una limitación al tamaño de los fibromas, los ideales para esta técnica son los fibromas subserosos o pediculados.
Esta técnica es también una opción para aquellas pacientes que, por motivos religiosos, quieren evitar la posibilidad de una transfusión sanguínea y para aquellas que presentan contraindicación a una anestesia general.
Por ahora la embolización de fibromas uterinos no es corrientemente indicada en pacientes que desean infertilidad, ya que sus efectos sobre la fertilidad son desconocidos.
Procedimiento
Se trata de un bloqueo selectivo del flujo sanguíneo de los vasos tumorales, inyectando agentes embolizantes a través de catéteres. El catéter es guiado hacia el órgano blanco bajo control fluoroscópico. Desde 1970, la embolización de la arteria uterina ha sido utilizada exitosamente para detener las hemorragias posparto. Desde entonces, se han realizado en Estados Unidos más de 5000 procedimientos de embolización de fibromas uterinos.
a) Evaluación preoperatoria:
En primer término, es necesario determinar que los miomas uterinos sean la real causa de las ginecorragia. Luego de confeccionar la la correspondiente historia clínica y el correspondiente examen ginecológico, se solicita resonancia magnética o ecografía ginecológica. Muchas pacientes son sometidas a biopsia de endometrio para descartar el carcinoma de endometrio. La embolización de fibromas uterinos está contraindicada en pacientes con severa alergia al yodo.
b) Técnica de embolización de fibromas uterinos:
La técnica se realiza bajo anestesia local y administración de un sedante suave, endovenoso. Antes del procedimiento, se realiza profilaxis antibiótica endovenosa.
Se introduce un pequeño catéter angiográfico dentro de la arteria femoral y se guía hasta la arteria uterina izquierda. Se ejecuta la arteriografía y luego se introducen pequeñas partículas de alcohol polivinílico de aproximadamente 500 micrones de diámetro dentro de la arteria. El procedimiento se repite en la arteria uterina derecha. Las pequeñas partículas de alcohol polivinílico bloquean las pequeñas arteriolas uterinas, causando necrosis isquémica. El miometrio sano resulta ileso merced a la circulación colateral. Luego se remueve el catéter y la paciente es trasladada a la sala de recuperación.
Resultados a corto plazo:
Los miomas uterinos tratados bajo embolización de fibromas uterinos sufren una disminución de su tamaño entre el 48 al 78% del volumen inicial. El 81 al 92% de las pacientes tratadas resolvió su metrorragia y 79 a 92% mejoró su sintomatología causada por la tumoración uterina. El 98% de las pacientes volvió a sus actividades normales en 4 días y 90% lo hizo dentro de los diez días de realizado el procedimiento. No hay estudios randomizados relacionados con sus efectos sobre la maternidad. Sin embargo, fueron reportados casos de menopausia precoz inducida por la embolización de fibromas uterinos
Resultados a largo plazo:
Hasta la fecha, los efectos adversos a largo plazo son desconocidos. Luego del tratamiento quirúrgico, existe una recurrencia de los miomas uterinos de entre 10 a 27%. En un seguimiento a 6 años, en una serie de 184 pacientes, no se han detectado recurrencias.
Efectos adversos y complicaciones:
El más común es el dolor de tipo contracción, que aparece entre 6 a 12 horas luego de la intervención y es tratado exitosamente con analgésicos orales o endovenosos.
Aproximadamente 15 a 30% de las pacientes experimentan un cuadro llamado síndrome post-embolización, caracterizado por fiebre y malestar general. Ocurre dentro de la primera semana postratamiento, resolviéndose en forma espontánea. En un reporte de 751 pacientes, 0,7% padeció infección severa, isquemia, que requirió realizar histerectomía. Una muerte por sepsis se refiere en la literatura luego de la embolización de fibromas uterinos en 6500 procedimientos. La exposición a las radiaciones a causa de la fluoroscopia sería la causa de los pocos casos de amenorrea o menopausia post procedimiento. Actualmente, esto está superandose mediante el uso de la fluoroscopia intermitente, que emitiría dosis más bajas de radiación.
Comentarios
La embolización de fibromas uterinos es una técnica llevada a cabo por radiólogos intervencionistas. Se trata de un procedimiento seguro, de baja morbilidad. Es necesario una cuidadosa selección de las pacientes ya que, en la actualidad, se excluyen aquellas que desean fertilidad futura o bien aquellos casos asociados a infertilidad.
Comparando los efectos adversos y otros tipos de tratamiento convencional, es decir histerectomía (postoperatorio prolongado, requerimiento de anestesia general, requerimiento de transfusiones sanguíneas); terapia con agonistas GnRH (induce menopausia precoz, desmineralización de los huesos, rápido crecimiento de los miomas una vez suspendida la medicación), la embolización de fibromas uterinos es una técnica de baja morbilidad.
Por otro lado, evita los problemas depresivos posquirúrgicos y permite un pronto reintegro a la actividad diaria.
Su coste económico, en los centros donde se realiza, es semejante al de una histerectomía abdominal.