Diversos trabajos
han mostrado que la incidencia de infección por Helicobacter
pylori (HP) tiende a ser mas baja entre los consumidores de AINEs
que en el grupo de control, y significativamente menor en los casos de úlcera
gástrica (UG). Además se han observado diferencias, en la incidencia de la
infección, entre diferentes AINEs; pero particularmente la indometacina parece
asociarse con una tasa particularmente baja de infección (1).
Otras
publicaciones recientes estudian la posible relación entre esta bacteria, el
consumo de AINEs y la enfermedad ulcerosa, sin que hasta el momento se tengan
datos concluyentes que apoyen o anulen esta posible relación (2-5). En
diferentes estudios se apunta la posibilidad de que el HP deba ser
considerado como factor de riesgo en la gastropatia por AINEs (6-9), aunque en
otros se niega esta posibilidad (10,11). El HP solo es positivo en el 11%
de los pacientes tratados con AINES que no desarrollan gastropatía. Por el
contrario, es positivo en el 31% de los que si la desarrollan y en el 50% de los
que, además, sangran. Es decir, existiría una correlación positiva entre
colonización por HP y grado de lesión inducida (8). El desarrollo de las
úlceras no parece verse influenciado por el número inicial de erosiones
asociadas a AINEs, pero aquellas sí aparecen mas probablemente en pacientes
consumidores crónicos que presentan infección por HP (TABLA I) (12).
Tabla I
|
|
Erosiones |
Ulceras |
Ulceras sobre erosiones |
|
HP - (n=20) |
25 % (n=5) |
15 % (n=3) |
5 % (n=1) |
|
HP + (n=30) |
60 % (n=18) |
40 % (n=12) |
27 % (n=8) |
|
p |
<0.01 |
<0.05 |
<0.01 |
Taha AS et al. (12)
Otros trabajos
recientes parecen confirmar como riesgo la presencia o coexistencia de una
infección por Helicobacter pylori (13), pareciendo existir
una correlación positiva entre la presencia de infección y la severidad de las
lesiones mucosas (14). Aunque no está completamente aclarada la relación entre
H. pylori y AINEs, parece útil el estudio del
status de la infección, en pacientes consumidores de estos
fármacos, por la correlación positiva entre la infección y la severidad de las
lesiones mucosas. En todo caso, el H. Pylori seria un factor de
riesgo fácilmente identificable en los pacientes consumidores de AINEs. La
tendencia actual, en estos pacientes, muy especialmente en los ulcerosos, es que
debe diagnosticarse el estado de la infección por HP (15), como un factor de
riesgo más. En este sentido se ha pronunciado, a través de unas muy recientes
recomendaciones a sus asociados, el Practice Parameters
Committee del American College of Gastroenterology (ACG),
aceptadas por la AGA y la ASGE. Dichas recomendaciones incluyen, entre otras
indicaciones, las de que, en todos los pacientes ulcerosos, debe investigarse el
uso de AINEs y en las úlceras asociadas al tratamiento con AINEs este debe
interrrumpirse, si es posible, y erradicar el HP, si está presente
(16).
Además el
H. Pylori puede constituir un riesgo especialmente importante para
la aparición de complicaciones graves, concretamente el sangrado, en
pacientes consumidores de AINEs. En este sentido, es sabido que,
independientemente de la asociación de la infección con el consumo de AINEs, la
erradicación del H. pylori reduce las posibilidades de
resangrado. En un estudio realizado por Rokkas y cols. (17), después de
haber sido cicatrizadas las úlceras de pacientes que habian sangrado,
fueron randomizados para dos grupos de tratamiento y seguidos durante 12 meses.
En dicho seguimiento se observó que el resangrado se redujo
espectacularmente, haciendose nulo (0 %) en el grupo que siguió tratamiento de
erradicación (Tabla II).
Tabla II
|
|
OME 20 mg/8 h (n=15) |
OME 20 mg/8 h + AMX 500 mg /6 h (n=16) |
p |
|
Erradicación |
13,3 % (n=2) |
81,3 % (n=13) |
<0.001 |
|
Resangrado |
33 % (n=5) |
0 % (n=0) |
0,018 |
Rokkas T et al. (17)
Se ha señalado
también que, los niveles séricos de pepsinógeno (Pg), pueden constituir un
marcador de riesgo de padecer lesiones gastrointestinales relacionadas con el
consumo de AINEs (14). De hecho, se ha observado un descenso de la relación
PgA/PgC y el consumo de AINEs, que es mas evidente en pacientes con historia
previa de EUP (18). En este sentido, la infección por H. pylori, por sí
sola, estimula la producción mucosa de pepsinógenos, por lo que estos fenómenos
podrian, en gran medida, actuar sinérgicamente. El estudio conjunto de niveles
séricos de pepsinógenos e infección por H. pylori puede ser de interés
para determinar el riesgo de padecer lesiones asociadas a AINEs. Sin embargo, en
un estudio retrospectivo se ha señalado un bajo nivel predictivo de los datos
serológicos de la infección por H. pylori y de los niveles séricos de Pg
(19).
La ingestión
de AINEs no causa daño difuso de la mucosa gástrica (demostrado por no existir
diferencias en el score de inflamación antral a las 0, 1 y 4 semanas).
Además, no parecen observarse diferencias entre pacientes infectados (HP+) y no
infectados (HP-), en cuanto a la aparición de lesiones discretas (superficie
total de erosiones y úlceras). Por otra parte, la producción de prostaglandinas
(PGs) en mucosa gástrica es significativamente mas alta en pacientes HP+,
descendiendo significativamente, tanto en HP+ como en HP- después de 1 semana de
tratamiento con AINEs (20). En cuanto a los aspectos histopatológicos de la
gastropatia por AINEs, se han descrito dos patrones de gastritis que se asocian
con la ingesta de estos fármacos: la gastritis crónica y gastritis reactiva. La
gastritis reactiva se asocia específicamente con los AINEs y el misoprostol
reduce significativamente su prevalencia cuando se asocia al tratamiento (TABLA
III) (21). Estos cambios histopatológicos se diferencian claramente de la
gastritis crónica tipo B que se asocia a la infección por HP.
Tabla III
|
|
AINEs n=90 |
AINEs + Misoprostol n=90 |
p |
|
Gastritis crónica |
39 % |
40 % |
> 0,1 |
|
HP+ |
73 % |
86 % |
> 0,1 |
|
Gastritis reactiva (tto.) |
37 % |
9 % |
<0,01 |
|
Histologia normal (tto.) |
18 % |
43 % |
<0,01 |
Shah K et al. (21)
La morfologia de
la gastropatia por AINEs o gastritis reactiva se caracteriza por la presencia de
congestión microvascular además de la ausencia de infiltrado inflamatorio agudo
y de otras alteraciones, algunas de ellas señaladas en la TABLA IV, en la que se
la compara con la gastritis asociada al HP. En cualquier caso, en un
porcentaje importante de casos se puede observar la coexistencia de ambos tipos
de lesiones (22).
Tabla IV
|
Hallazgo histopatológico |
Infección por HP |
Consumidor de AINEs |
Controles |
|
Gastritis crónica |
100 % |
76 % |
58 % |
|
Infiltrado PMN |
90 % |
10 % (HP+) |
24 % (HP+) |
|
Morfopatologia |
Gastritis crónica: Metaplasia enteroide Atrofia |
Gastritis reactiva: Microerosiones Macroerosiones Descamación celular |
|
Modificado de Caselli M et al. (22)
Por otra parte,
AINEs y HP se encuentran asociados en muchos casos de refractariedad al
tratamiento de las úlceras gastroduodenales y, si bién el status del
HP fué similar en pacientes con úlceras refractarias y no refractarias,
la erradicación resulta muy efectiva en la curación de un grupo importante
úlceras refractarias (23).
Ante todas
estas observaciones se plantean numerosas cuestiones, que aún permanecen por
resolver. En primer lugar, cabe preguntarse: żLa erradicación del HP
disminuye el riesgo de úlcera gastroduodenal asociada al consumo de AINEs? La
tendencia actual parece indicar una contestación positiva. En el mismo sentido:
żEs suficiente la erradicación para prevenir el resangrado las úlceras,
en consumidores de AINEs?. Existen evidencias de que factores del huesped, como
la tasa intrínseca de secreción ácida, la historia familiar o el hábito
tabáquico, constituyen factores de riesgo independientes y aditivos para la
aparición de úlceras. Los AINEs se muestran como un factor etiológico
independiente y separado; pero no sabemos con seguridad el papel exacto que
juega la infección por HP en la gastropatia por estos fármacos, aunque la
infección constituya, como es sabido, un factor etiológico de primer orden en la
enfermedad ulcerosa péptica.
BIBLIOGRAFIA.-
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