Introducción
La prevalencia de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) en pacientes con
síndrome de intestino irritable (SII) y la de SII en pacientes con ERGE es
claramente mayor que la tasa promedio de cada patología en la comunidad.
La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y el síndrome de colon
irritable (SII) son dos de los trastornos gastrointestinales más frecuentes. En
los últimos 20 años se han obtenido evidencias que indican una fuerte
superposición entre ambas patologías. Por ejemplo, hasta un 30% de los pacientes
con SII manifiestan sufrir ardor estomacal. Por otra parte, la prevalencia de
SII entre los pacientes con ERGE es sustancialmente mayor a la observada en la
población general. Sin embargo, la evaluación de la superposición entre ambas
enfermedades se ve dificultada por el hecho de que ambas son tan frecuentes que
la superposición puede ocurrir por simple azar. Aunque se las suele considerar
como patologías separadas, tanto en el SII como en la ERGE se observan
alteraciones en la motilidad gastrointestinal. Si la ERGE es más frecuente en el
SII y viceversa, y si ambas están vinculadas de alguna manera, sería importante
conocer la prevalencia de cada una en ausencia de la otra, consideran los
expertos norteamericanos. Para determinar si la prevalencia de cada patología es
mayor en presencia de la otra, los investigadores llevaron a cabo una revisión
bibliográfica.
Métodos
Para identificar trabajos publicados en inglés en que se hubieran estudiado
ambas patologías se llevó a cabo una búsqueda en las bases EMBASE, Medline,
HEALTHSTAR, CIHAHL, Evidence-Based Medicine, Cochrane Library y Medscape, y en
los resúmenes de las reuniones científicas de la American Gastroenterological
Association. De manera similar se buscaron estudios que hubieran evaluado
únicamente la prevalencia de SII o de ERGE en la población general. Asumiendo
que la revisión sistemática representaba con precisión la prevalencia de ERGE y
SII y la superposición de ambas en la comunidad, se creó un modelo matemático
para determinar la prevalencia de cada patología en ausencia de la otra. Para el
caso de SII en ausencia de ERGE, la fórmula fue la diferencia entre el SII en la
población menos el producto entre la tasa de ERGE en la población y la tasa de
SII en pacientes con ERGE, todo ello multiplicado por 100 y dividido por 1 menos
la tasa de ERGE en la población.
Resultados
Se identificaron 8 estudios sobre prevalencia de ERGE en pacientes con SII y 7
sobre prevalencia de SII en pacientes con ERGE. Entre los primeros, la
prevalencia de ERGE en pacientes con SII varió entre el 17% y el 80%, con una
media del 39,3%. Las tasas fueron mayores cuando la presencia de ERGE se evaluó
por monitoreo de pH o detección de esofagitis, y fueron mínimas cuando se
utilizó únicamente el síntoma subjetivo de náuseas. Cuando se utilizó un
promedio ponderado para ajustar los datos según el tamaño de la muestra, se
halló una prevalencia del 30,3% para la ERGE en pacientes con SII. De acuerdo
con los estudios sobre SII en pacientes con ERGE, la prevalencia de SII varió
entre el 31% y el 71%, con una media del 48,8%. Cuando se ajustó por promedio
ponderado la prevalencia fue del 60,5%. La revisión permitió identificar además
15 estudios sobre la prevalencia de ERGE en la población general. La prevalencia
promedio fue del 19,4% y el promedio ponderado fue del 18,5%. Por lo tanto, la
prevalencia de ERGE en la comunidad fue menor que la hallada en pacientes con
SII. Se hallaron también 7 estudios sobre la prevalencia de SII en la población
general, los que indicaron una prevalencia promedio del 12,1% y un promedio
ponderado de 8,0%. También en este caso la prevalencia de SII en la población
general fue mucho menor que la hallada en pacientes con ERGE. En base a la
prevalencia de SII y de ERGE en la comunidad y al grado de superposición entre
ambas patologías, la prevalencia de SII en personas sin ERGE se estimó en 5,1% y
la prevalencia de ERGE en personas sin SII en 16,6%.
Discusión
Esta revisión, señalan sus autores, indica que existe una superposición
sustancial entre SII y ERGE. La prevalencia de ERGE en pacientes con SII y de
SII en pacientes con ERGE fue claramente mayor que la tasa promedio de cada
patología en la comunidad. Sin embargo, dada esta superposición, podría ser más
importante conocer la prevalencia de cada enfermedad en ausencia de la otra. Los
resultados indican que luego de eliminar a los pacientes con ERGE, la
prevalencia de SII en la comunidad es baja (5,1%). Los datos revelan además que
la prevalencia de cada una de las patologías en la comunidad disminuye cuando se
excluye a la otra del análisis, lo cual sugiere una posible relación causal
entre ambas enfermedades. También se deduce del estudio que las alteraciones en
el tracto gastrointestinal proximal son frecuentes en los pacientes con SII, por
lo que este último no constituye una disfunción colónica aislada. Si bien los
mecanismos de patogénesis del SII y la ERGE siguen siendo desconocidos,
concluyen los expertos, este estudio sugiere que la evaluación de similitudes
entre ambos trastornos puede acercarnos a comprender su verdadera
fisiopatología.