Se han propuesto distintos tratamientos para erradicar H. pylori en pacientes con 2 fracasos terapéuticos previos, pero la terapia triple con levofloxacina y la terapia cuádruple con doxiciclina parecen ser las más adecuadas.

Se ha demostrado la asociación entre la infección por Helicobacter pylori y la gastritis y las neoplasias gástricas. El descubrimiento de que muchas enfermedades gastrointestinales se relacionan con la infección por H. pylori y pueden ser tratadas con regímenes antibacterianos constituyó un avance médico notable.


Tratamiento de primera elección
Existe una aceptación general acerca del tratamiento de primera elección, el cual consiste en un inhibidor de la bomba de protones (IBP) administrado 2 veces al día, o ranitidina/citrato de bismuto, a lo que se suman 2 antibióticos: claritromicina (500 mg 2 veces al día) y amoxicilina (1 g 2 veces al día), todos administrados durante 7 días. Como alternativa a la amoxicilina puede utilizarse metronidazol (500 mg 2 veces al día). No obstante, aun con el uso apropiado de este régimen, no logra erradicarse la infección en un 10% a un 23% de los pacientes.


Tratamiento de segunda elección
La mayoría de los expertos coincide en que, luego del fracaso terapéutico del tratamiento de primera elección, no es necesario un estudio bacteriológico para iniciar el tratamiento de segunda elección. El consenso de Maastricht de 2000 sugirió como terapia de segunda elección un tratamiento cuádruple basado en bismuto (120 mg 4 veces al día), tetraciclina (500 mg 4 veces al día), metronidazol (500 mg 3 veces al día) y un IBP 2 veces al día, durante un mínimo de 7 días. Ensayos posteriores han demostrado que el reemplazo del IBP y el compuesto de bismuto por ranitidina/citrato de bismuto también arroja buenos resultados, con tasas de erradicación entre el 57% y el 95%. El fracaso de la terapia cuádruple se asocia con el abandono del tratamiento, que se explican por la elevada incidencia de efectos secundarios (6% a 68%) y el gran número de píldoras a tomar. Sin embargo, se han propuesto regímenes alternativos. Una terapia triple que combina levofloxacina, rabeprazol y tinidazol o amoxicilina se asocia con una tasa de erradicación mayor al 90%, con menor incidencia de efectos secundarios. También se ha utilizado furazolidona para reemplazar al metronidazol en la terapia cuádruple. No obstante, puede no lograrse la erradicación de H. pylori en hasta un 40% de los pacientes tratados con estos regímenes de segunda elección.


Tratamiento de tercera elección
Siempre que sea posible, la endoscopía con posterior cultivo y ensayo de sensibilidad antibiótica sigue siendo la opción más adecuada para los pacientes en los que han fracasado los tratamientos de primera y segunda elección. Sin embargo, el cultivo implica riesgos endoscópicos generales, es costoso y demanda tiempo. Por otra parte, la mayoría de los aislamientos de H. pylori obtenidos luego de 2 fracasos terapéuticos son resistentes a metronidazol y claritromicina, por lo cual no se recomienda el uso de estos fármacos en la terapia de tercera elección. Hasta el momento no existe consenso sobre el tratamiento de tercera elección, aclaran los expertos italianos, pero aquí se presentan los basados en levofloxacina, rifabutin, furazolidona y doxiciclina.


Terapias basadas en levofloxacina
Las fluoroquinolonas son activas contra H. pylori in vitro y tienen sinergismo con los IBP. Un régimen de tercera elección con dosis estándar de IBP (2 veces al día), levofloxacina (250 mg 2 veces al día) y amoxicilina (1 g 2 veces al día) durante 10 días se asoció con tasa de erradicación del 76,2% según el análisis de intención de tratar (AIT) y del 84,6% según el análisis por protocolo (APP). En otro estudio, el tratamiento con levofloxacina (500 mg 2 veces al día), amoxicilina (1 g 2 veces al día) y omeprazol (20 mg 2 veces al día) durante 10 días se asoció con tasas de erradicación AIT y APP del 60% y el 66%, respectivamente. La combinación de rabeprazol (40 mg), levofloxacina (1 g) y furazolidona (400 mg) en una sola toma diaria durante 10 días se asoció con tasas de erradicación del 100% y el 83,3%, respectivamente. Aunque los resultados son alentadores, debe tenerse en cuenta que la resistencia a fluoroquinolonas es alta en países con un uso frecuente de estos fármacos.


Terapias basadas en rifabutin
El rifabutin es caro, no está disponible en muchos países y tiene efectos secundarios importantes (leucopenia y trombocitopenia). Tres ensayos han demostrado que un esquema con rifabutin (300 mg diarios) combinado con amoxicilina (1 g 2 veces al día) y una dosis estándar de IBP constituye una buena terapia de tercera elección, con tasas de erradicación del 70% o más. Otro estudio demostró que el tratamiento por 12 días con una dosis menor de rifabutin (150 mg) combinado con dosis más frecuentes de amoxicilina (1 g 3 veces al día) y de pantoprazol (80 mg 3 veces al día) permite alcanzar una tasa de erradicación del 92,1% sin producir neutropenia o trombocitopenia.


Terapias basadas en furazolidona
La furazolidona es un nitrofurano de amplio espectro, de bajo costo. En 10 pacientes con H. pylori resistente al metronidazol, el tratamiento con lansoprazol, bismuto, tetraciclina y furazolidona por 7 días, como terapia de tercera elección, permitió alcanzar una tasa de erradicación del 90%.


Terapias basadas en doxiciclina
Uno de los problemas de los regímenes cuádruples es la escasa adherencia al tratamiento y los efectos secundarios. El tratamiento con doxiciclina requiere menor número de tabletas que el de tetraciclina. Un régimen con doxiciclina (100 mg, 2 veces al día), amoxicilina (1 g 2 veces al día), omeprazol (20 mg 2 veces al día) y sales de bismuto permitió alcanzar una tasa de erradicación del 91% en pacientes con cepas resistentes a metronidazol y claritromicina.


    Año IX, N° 140, Marzo 2008