Desinfección de jeringuillas para usuarios de drogas
inyectables
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
La desinfección de jeringuillas ha formado
parte de las estrategias de prevención del VIH en los usuarios de drogas
inyectables (UDI) desde hace veinte años. Sin embargo, todavía persisten
algunas preguntas al respecto, ya que los resultados de estudios
científicos son limitados, las recomendaciones sobre la forma correcta
de realizar la desinfección varían y las evidencias parecen indicar que
los UDI no aplican este enfoque con frecuencia. Esta hoja informativa
presenta información básica sobre la desinfección, especialmente la
desinfección con cloro. El mensaje fundamental es que la desinfección es
una estrategia de prevención de respaldo en aquellos casos en los que el
usuario no puede dejar de inyectarse, no tiene una jeringuilla nueva,
estéril y va a emplear una jeringuilla que ya ha sido utilizada
anteriormente.
¿Cómo se convirtió la desinfección en una
estrategia generalizada de prevención del VIH?
La estrategia de desinfección de jeringuillas
como forma de prevenir el VIH emergió en California en los años ochenta.
La epidemia observada en los UDI de la Costa Este (especialmente en
Nueva York) suscitó preocupación en los funcionarios de salud pública
ante la posibilidad de que el VIH se convirtiera en una amenaza grave
para los UDI de California.
| Los tratamientos de uso indebido de sustancias y el
acceso a las jeringuillas estériles a través de
farmacias o por receta médica, así como los programas de
intercambio de jeringuillas son componentes esenciales
de toda estrategia de prevención del VIH entre los
usuarios de drogas inyectables. Véase la sección "Para
obtener más información sobre este tema" al final de
este panfleto donde se puede encontrar información sobre
cómo obtener hojas informativas sobre estos temas así
como otros materiales sobre la prevención del VIH entre
los UDI. |
|
Los UDI de California, al igual que aquellos de
otras partes del país, compartían jeringuillas y las utilizaban varias
veces, en parte debido a la dificultad de obtenerlas nuevas y estériles.
Esto incrementó significativamente el riesgo de transmisión del VIH (ver
cuadro). Las leyes estatales prohibían que los usuarios de drogas
inyectables adquirieran jeringuillas en las farmacias e hicieron que
fuera un delito poseerlas. Las restricciones de acceso a las
jeringuillas estériles, así como la capacidad limitada de los programas
de uso indebido de sustancias, obligaron a los programas de prevención a
concentrar sus esfuerzos en la reducción de riesgos que corrían los UDI
que no podían o no querían dejar de inyectarse. Las investigaciones de
campo en California mostraron que los UDI tratarían de reducir sus
riesgos si tenían a su disposición medidas aceptables. Una de estas
medidas era el utilizar cloro de uso doméstico para desinfectar las
jeringuillas. (Por desinfección se entiende el uso de una sustancia para
exterminar los virus y bacterias que causan infecciones.) Las pruebas de
laboratorio demostraban que éste era eficaz para exterminar el VIH.
Además el cloro era de bajo costo, rápido y fácil de conseguir en todas
partes.
Esto llevó a los programas comunitarios a formar
trabajadores de campo para enseñar a los UDI cómo reducir el riesgo de
infección mediante la desinfección de las jeringuillas y agujas.
La distribución de equipos de desinfectantes
botellas pequeñas (de generalmente una onza) de cloro de uso doméstico
puro así como instrucciones sobre la forma de desinfectar las
jeringuillas se convirtió en poco tiempo en un componente estándar de
las estrategias de prevención entre la comunidad de UDI de San
Francisco. Otras ciudades de EE.UU. siguieron este ejemplo sin demora.
Cómo la desinfección puede reducir el
riesgo de transmisión: ésta reduce el número de virus y los extermina
Las recomendaciones vigentes en materia de
desinfección se basan en los siguientes pasos:
- Lavar el interior de la jeringuilla para
eliminar la sangre, drogas y otra materia orgánica de la misma.
Dichas sustancias podrían contener los virus e interferir con el
proceso de desinfección.
- Desinfectar la jeringuilla.
- Enjuagar para eliminar el desinfectante.
De este modo se reduce el riesgo de transmisión
de VIH de dos maneras. Primero, al lavar el interior de la jeringuilla
se elimina la sangre y drogas de la misma, lo cual reduce el número de
partículas virales. Segundo, al utilizar un desinfectante se pueden
aniquilar los virus restantes, lo que impide que infecten a otra
persona.
Las instrucciones de desinfección de jeringuillas
generalmente incluyen formas de asegurar que se remueven y matan los
virus.
- Llene la jeringuilla con agua limpia (como
agua corriente o agua potable de una botella nueva)
- Sacuda o déle pequeños golpes a la
jeringuilla que contiene agua o desinfectante (de esta forma se
desprenden las partículas adheridas y se mezcla bien el agua o
desinfectante con el contenido de la jeringuilla); luego expulse el
agua de la jeringuilla y deseche el líquido; repita la operación
hasta eliminar toda la sangre
- Deje el agua o desinfectante, especialmente
el desinfectante, en la jeringuilla durante algún tiempo (en
principio, mientras más tiempo, mejor: por ejemplo 30 segundos es
mejor que 15 segundos); luego vacíe el desinfectante
- Enjuague el interior de la jeringuilla con
agua limpia (llene la jeringuilla, sacúdala o déle pequeños golpes,
vacíela y tire el agua); de este modo se elimina el desinfectante y
cualquier virus restante en la jeringuilla
| El vínculo entre la preparación de drogas
inyectables y el riesgo de transmisión Las drogas
utilizadas por los UDI (heroína, cocaína, anfetaminas)
se venden generalmente en forma de polvo que debe ser
disuelto en agua antes de inyectarlo. Algunas drogas
inyectables deben ser calentadas en una cuchara o en el
tapón de una botella ("calentador") para acelerar la
disolución, como por ejemplo la heroína oscura tipo
alquitrán, la cual es un sólido de consistencia similar
a la goma, no un polvo. Una vez disuelta, la droga se
aspira en la jeringuilla a través de un filtro
("algodón") para impedir que las partículas de pequeñas
dimensiones de la solución obstruyan la aguja. Luego se
inyecta la droga en una vena. Algunas veces dos o más
UDI llenan sus jeringuillas con drogas del mismo
calentador.
Antes de inyectarse, el usuario tiene que estar
seguro que la aguja está en una vena. Esto se hace
tirando del émbolo después de haber atravesado la piel
con la aguja en un lugar que parece adecuado. La sangre
que entra en la jeringuilla ("verificación" o
"registering", en inglés) muestra que la aguja está en
una vena. Una vez inyectada la droga, el UDI podría
tirar del émbolo, succionando de este modo sangre en la
jeringuilla y luego inyectarla nuevamente en la vena.
Esto se conoce como "booting" o "jacking". Después de
inyectarse, el usuario enjuaga la jeringuilla con agua
para impedir que cualquier resto de sangre obstruya la
aguja. Con frecuencia los usuarios disuelven polvo de
drogas y enjuagan sus jeringuillas con agua del mismo
recipiente.
El VIH y los virus de las hepatitis B (VHB) y C (VHC)
se pueden transmitir cuando los UDI comparten la misma
jeringuilla. Estos virus también se pueden transmitir
cuando los usuarios dividen la solución de drogas en
varias jeringuillas, comparten el agua que utilizan para
enjuagar o un algodón o calentador, o mezclan la
solución de drogas con una jeringuilla usada. La
transmisión puede ocurrir cuando cualquier elemento, ya
sea jeringuilla, agua, algodón, calentador o solución de
drogas, se contamina con sangre infectada con el VIH,
VHB o VHC, ya que ese elemento puede contaminar
cualquier otro con el que entre en contacto. Incluso si
el UDI procura utilizar siempre una jeringuilla nueva y
estéril para inyectarse drogas, la práctica de compartir
equipo, solución de drogas o agua contaminados puede
aumentar su riesgo de contraer o transmitir VIH, VHB o
VHC. (Para mayor información sobre la preparación de
drogas y la transmisión de virus, véase Koester, 1998.)
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|
¿ Previene la desinfección la hepatitis
viral?
Los virus de la hepatitis B (VHB) y de la
hepatitis C (VHC) causan enfermedades graves en millones de personas.
También están estrechamente ligados con el VIH, el uso de drogas
inyectadas y las conductas sexuales de alto riesgo. Muchas personas
piensan que la desinfección no previene el VHB o VHC, pero los estudios
de laboratorio del VHB muestran que la desinfección es eficaz para
prevenir este virus contenido en la sangre al igual que el VIH.
En el caso de los virus VHB y VHC es importante
recordar que la cantidad de virus en la sangre es mucho más elevada para
el VHB y VHC que para el VIH. Por esta razón es muy importante eliminar
la mayor cantidad posible de sangre al lavar y enjuagar a fin de reducir
el riesgo de contraer hepatitis viral.
La desinfección parece tener sentido.
¿Cuál es el problema?
Una jeringuilla desinfectada NO es una
jeringuilla estéril
Si se lleva a cabo cuidadosamente, la
desinfección puede reducir la cantidad de VIH, VHB y VHC vivos en la
jeringuilla. Sin embargo, incluso el proceso de desinfección más eficaz
no puede garantizar que todos los virus han sido aniquilados. Las
jeringuillas de plástico utilizadas generalmente por los UDI han sido
diseñadas para ser usadas una sola vez. No están diseñadas para ser
limpiadas y usadas nuevamente.
La desinfección de jeringuillas NO cumple con las
normas establecidas para su uso en todos los demás entornos en los que
se utilizan jeringuillas (como hospitales, otros entornos clínicos, así
como las inyecciones de insulina que deben colocarse las personas
diabéticas).
En estos casos, las personas deben usar
jeringuillas nuevas y estériles para cada aplicación de inyecciones.
Por esta razón, a diferencia de una jeringuilla
nueva y estéril, una jeringuilla desinfectada NO es segura. Las
recomendaciones sobre la desinfección de jeringuillas con cloro u otros
productos deben seguirse ÚNICAMENTE en los casos en los que los UDI no
tienen jeringuillas estériles.
Los científicos disponen de evidencias
de laboratorio limitadas que demuestren que la desinfección es eficaz
para eliminar el VIH en las jeringuillas y demás artículos usados para
poner inyecciones
Los científicos han publicado un número reducido
de estudios de laboratorio sobre el efecto exterminador del cloro y
otros agentes sobre el VIH. Estos experimentos tratan de reproducir las
condiciones de los UDI y generalmente examinan el impacto de la
desinfección en sangre a la cual se ha añadido el VIH cultivado en un
tubo de ensayo. Sin embargo, estas condiciones no son las mismas que
enfrentan los UDI, y las conclusiones no son definitivas. En los
estudios de laboratorio, el cloro de uso doméstico fresco y no diluido
(hipoclorito de sodio al 5,25%) parece ser bastante eficaz para
exterminar el VIH. Los científicos también han hecho pruebas para
determinar si se puede desinfectar jeringuillas con otros líquidos.
Entre los líquidos utilizados a veces por los UDI se halla el detergente
lavaplatos, alcohol de frotar, peróxido de hidrógeno y el vino
fortificado. Los resultados de este número reducido de estudios son
limitados.
Algunas investigaciones han revelado que incluso
varios enjuagues intensos con agua limpia podrían ser tan efectivos como
el cloro de uso doméstico no diluido ya que son eficaces para reducir la
cantidad de virus infecciosos.
Los resultados de estos estudios dependen de
muchos factores, tales como la potencia del agente, el hecho de que el
VIH esté combinado con sangre o aislado, así como la metodología
aplicada. Disponemos de datos limitados sobre cómo hacen la desinfección
los UDI, debido a que se ha publicado un número reducido de estudios de
laboratorio. Debido a ello no tenemos una respuesta clara sobre cuáles
agentes son más eficaces, cuáles son los mejores procedimientos de
desinfección o cuál es el plazo necesario para una desinfección
adecuada.
Es difícil realizar estudios de laboratorio sobre
los efectos de desinfección en el VHB y VHC, ya que estos virus no se
pueden cultivar en un tubo de ensayo. Estudios efectuados en animales
han demostrado que se puede prevenir la transmisión del VHB utilizando
la desinfección. Como el VHB y VHC son similares, estos estudios podrían
también ser ciertos para el VHC; sin embargo, es importante tomar en
cuenta que las condiciones en los estudios de animales no son las mismas
que las de los UDI.
Los estudios de UDI no demuestran que la
desinfección con cloro los proteja del VIH o de la hepatitis viral
Varios estudios han tratado de detectar
diferencias entre el número de nuevos casos de infección entre los
usuarios de drogas inyectadas que aseguran que siempre desinfectan los
equipos y aquellos que dicen no hacerlo. No se ha encontrado ninguna
diferencia significativa en los nuevos casos de infección de los UDI de
ambos grupos. Estos resultados podrían atribuirse a varios factores.
- Los estudios no miden completamente las
conductas de riesgo. Los estudios no siempre recolectan información
de riesgo detallada y podrían hacer énfasis únicamente en las
conductas de riesgo de un UDI. Por esta razón, el hacer énfasis en
la desinfección podría ser irrelevante si la infección se debe a
otros factores, como el tener relaciones sexuales sin protección con
compañeros infectados.
- Algunos estudios tienen limitaciones
técnicas. Algunas veces, por ejemplo, es difícil para un científico
determinar si una persona realmente ejecuta prácticas de
desinfección de forma habitual o no. Los UDI que participan en el
estudio podrían no recordar claramente si utilizaron cloro durante
un período anterior concreto, o cuántas veces lo hicieron. O podrían
pensar que decir que utilizaron cloro es lo que los científicos
quieren oír. Por esta razón, los UDI que aseguran desinfectar los
equipos podrían correr el mismo riesgo de infección que aquellos que
dicen no hacerlo.
Es difícil para los UDI desinfectar
correctamente sus equipos y esto podría impedir que de hecho lo hagan
Los UDI podrían estar de acuerdo en que es una
buena idea desinfectar sus jeringuillas si no pueden obtener equipos
nuevos y estériles. Sin embargo, algunos investigadores han encontrado
que pocos UDI realmente utilizan cloro para desinfectar las
jeringuillas, o que no siguen todos los pasos recomendados al hacerlo.
Existen muchos factores que dificultan la desinfección por parte de los
UDI:
- Las instrucciones vigentes incluyen muchos
pasos y los UDI podrían pensar que es imposible seguirlas
correctamente.
- Los UDI podrían no tener acceso a agua
limpia.
- Podrían no querer llevar consigo cloro u
otros desinfectantes ya que esto los identifica como usuarios de
drogas.
- Los síndromes de retirada (withdrawal
symptoms) y la necesidad imperiosa de inyectarse tan pronto como
sea posible podrían llevar al UDI a hacerlo sin desinfectar la
jeringuilla.
- Algunos UDI necesitan ayuda para inyectarse
y por esta razón otras personas les aplican la inyección. La persona
que aplica la inyección tal vez no desinfecta la jeringuilla
cuidadosamente.
- Quizás los usuarios de drogas no tienen
tiempo para desinfectar cuidadosamente el equipo porque deben
preparar la droga e inyectarla rápidamente (porque la policía está
cerca, por ejemplo).
- Después de que el UDI se ha inyectado, el
efecto de la droga podría impedir que desinfecte cuidadosamente el
equipo antes de la próxima inyección (esto es particularmente
relevante en el caso de la cocaína, la cual generalmente se inyecta
varias veces durante una misma sesión).
|
El cloro como desinfectante
tiene ventajas y desventajas
Ventajas:
- Puede reducir la cantidad de VIH, VHB y VHC
infecciosos en una jeringuilla utilizada.
- Es fácil de obtener.
- No es costoso.
Desventajas:
- Los UDI, trabajadores de campo y encargados de
elaborar políticas podrían equivocarse al creer que
desinfectar con cloro es tan seguro como usar
jeringuillas nuevas y estériles.
- Este procedimiento no esteriliza la jeringuilla,
por lo que ésta todavía podría contener organismos
infecciosos después de la desinfección.
- Los estudios no han demostrado que la
desinfección con cloro prevenga la transmisión de
VIH o VHC entre los UDI.
- Si una persona lleva varias botellas pequeñas de
cloro consigo, la policía podría suponer que se
trata de un usuario de drogas.
- La luz solar, las temperaturas elevadas y la
exposición al aire disminuyen gradualmente la
potencia del cloro, por lo que éste podría dejar de
ser eficaz. Los UDI deben asegurarse de utilizar
cloro fresco y potente.
- El cloro daña la jeringuilla.
|
|
¿ Cuál es el mensaje que se debe
recordar?
- La forma en que un UDI prepara e
inyecta la droga es importante para determinar el riesgo de
transmisión o de contagio de VIH, VHB y VHC:
- Cualquier elemento (jeringuilla,
agua, solución de drogas, calentador o algodón) que esté en
contacto con sangre que contenga estos virus puede contaminar a
todos los demás.
- Incluso si un UDI llega a utilizar
una jeringuilla estéril en cada oportunidad, puede contaminarse
si la solución de drogas o el equipo de preparación se comparte
con personas infectadas.
- La desinfección no hace que sea “
seguro” inyectarse drogas. Puede hacer que las inyecciones sean
“menos peligrosas” porque puede eliminar el VIH, VHB o VHC de la
jeringuilla y reducir la cantidad de los virus. Por esta razón, la
desinfección puede ser una estrategia de respaldo útil para los UDI.
- No contamos con evidencias de
laboratorio claras y contundentes acerca de cuál es el mejor
procedimiento de desinfección y no sabemos qué tan eficaz puede ser
esta estrategia. Por ello sugerimos los pasos que nos parecen
lógicos.
- Se debe recurrir a la desinfección
únicamente cuando el UDI no tenga alternativas seguras para prevenir
la transmisión de los virus.
- La desinfección no es tan deseable
como el dejar de inyectarse, inscribirse en un sitio para el
tratamiento de personas que usan drogas, utilizar jeringuillas
nuevas y estériles y no compartir solución de drogas y equipo de
preparación.
- El cloro y otros desinfectantes NO
esterilizan la jeringuilla.
| El mantener todos los utensilios limpios es una
medida importante para reducir el riesgo de transmisión
del VIH y la hepatitis viral Cada vez más, los
trabajadores de la salud se están dando cuenta de que la
limpieza y la buena higiene pueden ayudar a reducir el
riesgo de contagio o transmisión del VIH o de hepatitis
viral en los UDI. Una buena higiene también puede ayudar
a prevenir las llagas e infecciones bacterianas de la
piel de los UDI en la zona de inyección. Los siguientes
consejos son un componente fundamental del mensaje de
prevención dirigido a los UDI que no pueden o no quieren
dejar de inyectarse:
- Lávese las manos y brazos antes de preparar una
inyección.
- Utilice una superficie limpia para preparar las
drogas o coloque un pedazo de papel limpio sobre la
misma.
- Utilice un algodón empapado con alcohol para
limpiar el lugar de la piel donde va a inyectarse.
- Después de inyectarse, utilice un pedazo de
algodón para detener el sangrado.
- Coloque un vendaje en el lugar de la inyección.
- Deseche el algodón y gasa usados, así como todo
el equipo de preparación de drogas.
- Limpie cualquier otro objeto que pueda haber
entrado en contacto con la sangre (como el
torniquete, el lugar de inyección o la ropa).
- Elimine la jeringuilla de forma segura.
- Lávese nuevamente las manos para eliminar el
polvo, sangre o virus.
Tomado de: Marcia Bisgyer de SafetyWorks, Inc.,
Mamaroneck NY, y Allen Clear de
Harm Reduction
Coalition, New York, NY |
|
¿Qué debemos enseñarle a los UDI?
| Se debe recurrir a la desinfección únicamente cuando
el UDI no tenga alternativas seguras para prevenir la
transmisión de los virus. |
|
Los trabajadores de salud encargados de
educar y tratar de llegar a las personas que necesitan la información
deben hacer hincapié en las siguientes ideas cuando conversen con los
UDI.
- La mejor forma de prevenir la transmisión
del VIH, VHB y VHC es NO inyectarse drogas.
- Iniciar un tratamiento de uso indebido de
sustancias puede ayudarle a reducir el número de inyecciones o a
abandonar el hábito. Esto reducirá el riesgo de infección.
- Vacúnese contra la hepatitis A y la
hepatitis B. Por medio de las vacunas se pueden evitar ambos tipos
de hepatitis viral.
- Si usted no puede o no desea dejar de
inyectarse, entonces debe:
- Utilizar una jeringuilla nueva y estéril
proveniente de una fuente confiable para preparar y dividir las
drogas para cada inyección.
- Nunca comparta jeringuillas, agua,
calentadores, algodones ni los utilice más de una vez.
- Siempre utilice agua estéril para
preparar las drogas, o en su defecto agua limpia de una fuente
confiable.
- Mantenga cada utensilio lo más limpio
posible cuando se inyecte (véase cuadro).
- Si no puede utilizar una jeringuilla
nueva y estéril y equipo limpio en cada oportunidad, entonces la
desinfección con cloro podría resultar más beneficioso que no hacer
nada en absoluto:
- Llene la jeringuilla con agua limpia y
sacúdala o golpéela ligeramente. Vacíe el agua y deséchela.
Repita el procedimiento hasta que no vea restos de sangre en la
jeringuilla.
- Llene la jeringuilla completamente con
cloro de uso doméstico fresco y puro. Déjelo en la jeringuilla
durante treinta segundos o más. Expúlselo de la jeringuilla y
deséchelo.
- Llene la jeringuilla con agua limpia y
sacúdala o golpéela ligeramente. Vacíe el agua y deséchela.
- Si no tiene cloro, utilice agua limpia
para lavar el interior de la jeringuilla cuidadosamente.
- Llene la jeringuilla con agua y sacúdala
o golpéela ligeramente. Vacíe el agua y deséchela.
- Repita el procedimiento varias veces.
Para obtener más información sobre este
tema
Visite los sitios web de los Centros para
el Control y la Prevención de
Enfermedades y de la
Academia
para el Desarrollo Educativo para consultar estos materiales y otros
relacionados con el mismo tema:
- Preventing Bloodborne Infections Among
Injection Drug Users: A Comprehensive Approach, (en inglés).
Proporciona amplia información de fondo sobre la infección de VIH y
hepatitis viral en los UDI y el entorno jurídico, social y político,
y describe las estrategias y principios de un enfoque integral para
responder a estos problemas.
- Intervenciones para aumentar el acceso de
usuarios de drogas inyectables a jeringuillas estériles, una
serie de seis hojas informativas.
- Drug Use, HIV, and the Criminal Justice
System (en inglés), una serie de ocho hojas informativas.
- El tratamiento de abuso de sustancias y
los usuarios de drogas inyectables, una serie de seis hojas
informativas.
- La hepatitis viral y los usuarios de
drogas inyectables, una serie de cinco hojas informativas.
Un reducido número de estas publicaciones se
pueden ordenar sin costo de
www.cdc.gov/idu.
Véa el número de julio de 1994 del Journal of
Acquired Immune Deficiency Syndromes. Este número del Journal
incluye siete documentos presentados en un taller sobre el uso del cloro
en la desinfección del equipo de inyección de drogas. Los documentos
proporcionan una perspectiva histórica sobre el uso del cloro en las
actividades de prevención del VIH/SIDA, analizan resultados de estudios
de laboratorio relativos a la efectividad de distintos agentes de
desactivación del VIH y describen los resultados de varios estudios de
campo sobre las prácticas de los UDI en materia de desinfección. (Journal
of Acquired Immune Deficiency Syndromes 1994;7(7):741-776.)
Véa el número de abril de 1993 del HIV/AIDS
Prevention Bulletin de los CDC/CSAT/NIDA. Esta publicación aborda el
tema de la desinfección y llega a la conclusión de que dejar de
inyectarse o utilizar jeringuillas nuevas y estériles es mejor que
realizar procedimientos de desinfección. (Curran JC, Scheckel LW,
Millstein RA. HIV/AIDS prevention bulletin. Centers for Disease Control,
Center for Substance Abuse Treatment, and National Institute on Drug
Abuse, April 19, 1993.)
www.cdc.gov/idu/pubs/bleach_letter.htm
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Año VI, N° 104, Marzo 2005