ESTUDIO PROSPECTIVO DE
RESULTADOS QUIRÚRGICOS EVALUANDO EL IMPACTO DE LA PARATIROIDECTOMÍA SOBRE LOS
SÍNTOMAS DE LOS PACIENTES CON HIPERPARATIROIDISMO SECUNDARIO Y TERCIARIO
Pasieka, JL; Parsons, LL
Surgery 2000; 128: 531-9
-El hiperparatiroidismo
secundario tiene como causa más común a la insuficiencia renal crónica que
resulta en una hiperplasia de células principales de las glándulas
paratiroides. La mayoría de los pacientes con hiperparatiroidismo secundario
pueden ser tratados médicamente con quelantes de fósforo, vitamina D y
suplementos de calcio. El tratamiento médico fracasa en aproximadamente 5% de
los pacientes con hiperparatiroidismo secundario, y sus glándulas paratiroides
se vuelven autónomas, requiriendo intervención quirúrgica.
-Es la estimulación crónica
de las glándulas paratiroides en el hiperparatiroidismo secundario la que puede
llevar a un tejido paratiroideo autónomamente funcionante o hiperparatiroidismo
terciario. El hiperparatiroidismo terciario puede ser visto luego del trasplante
renal, cuando la corrección de la función renal remueve el estímulo crónico
a las glándulas paratiroides y la secreción de la glándula paratiroides
fracasa en revertir y consecuentemente se desarrolla hipercalcemia.
-Las glándulas
paratiroides autónomamente funcionantes en ambos, el cuadro de una hemodiálisis
crónica (hiperparatiroidismo secundario) y el observado luego del trasplante
renal (hiperparatiroidismo terciario), requieren paratiroidectomía para
corregir las anormalidades bioquímicas o los síntomas clínicos, o ambos.
-Hasta la fecha, varios
estudios han demostrado que los dolores óseos, malestar, fatiga, debilidad y
enfermedad ósea urémica probablemente mejoren con la paratiroidectomía en el
hiperparatiroidismo secundario.
-La frecuencia y
severidad de síntomas en pacientes con hiperparatiroidismo secundario puede ser
bastante variable. La insuficiencia renal crónica puede en sí incrementar el
malestar, la fatiga, la debilidad y la enfermedad ósea urémica.
El impacto de la
paratiroidectomía sobre estos quejas vagas no específicas, incluyendo
irritabilidad, cambios de conducta y depresión, frente a una enfermedad crónica
subyacente, no han sido estudiados prospectivamente.
Evaluar el impacto de la
paratiroidectomía sobre los síntomas prequirúrgicos en pacientes con
hiperparatiroidismo secundario y terciario.
MÉTODOS
Durante un período de 3
años, se enroló a:
-32 pacientes
consecutivos con evidencia bioquímica, o clínica o ambos, de
hiperparatiroidismo inducido por insuficiencia renal
(22 pacientes estaban en
diálisis con hiperparatiroidismo secundario progresivo y
10 pacientes con un
hiperparatiroidismo terciario verdadero, habiendo sufrido un trasplante renal más
de seis meses antes de enrolarse en el estudio).
-32 pacientes,
confrontados por edad, con hiperparatiroidismo primario
-32 pacientes,
confrontados por edad, con enfermedad tiroidea no tóxica fueron enrolados para
realizar la comparación.
Un cuestionario de
resultados diseñado específicamente para el hiperparatiroidismo desarrollado
en un proyecto piloto retrospectivo y posteriormente validado en pacientes con
hiperparatiroidismo primario, documentó los síntomas, utilizando una escala
analógica visual (Tabla I). Esta herramienta contenía 13 ítems que el
paciente evaluó cuando respondía sobre esta escala, variando desde 0 (no
experimentaba este síntoma) a 100 (experimentando el aspecto más extremo del síntoma).
Dolores óseos.
Cansancio fácil.
Cambios de conducta.
Depresión.
Dolor abdominal.
Sensación de debilidad.
Sensación de
irritabilidad.
Dolores articulares.
Amnesia.
Dificultad para
levantarse desde una silla o del auto.
Cefaleas.
Prurito.
Sensación de sed.
-Los pacientes
completaron el cuestionario antes de la operación y luego de la operación, al
transcurrir 7 días, a 3 meses y a
1 año de la misma. Al año, el cuestionario también incluyó preguntas
generales sobre la salud general del paciente y la satisfacción con el
resultado de la cirugía, una Quality of Life Uniscale y una autoevaluación con
la Health Wellness Uniscale.
-Se realizó una
exploración de 4 glándulas paratiroides:
-En el grupo con hiperparatiroidismo terciario se
realizó una paratiroidectomía subtotal, dejando un remanente de 30 a 50 mg de
una glándula inferior in situ.
-En todos los pacientes con hiperparatiroidismo
secundario la paratiroidectomía total fue realizada con autotrasplante en el
antebrazo.
-En los pacientes con hiperparatiroidismo primario
se realizó una remoción de las glándulas paratiroides agrandadas, dejando por
detrás tejido paratiroides normal.
-Los pacientes con
enfermedad tiroidea sufrieron una resección tiroidea con preservación de las
glándulas paratiroides in situ.
-Se midieron datos
demográficos, calcemia, fosfatemia, fosfatasa alcalina y PTH en forma prequirúrgica
en los grupos con hiperparatiroidismo. Se midió la calcemia, fosfatemia y TSH
en el grupo tiroideo. En todos los grupos, en cada intervalo de estudios, se
determinó la calcemia y la fosfatemia. Los síntomas totales del cuestionario
resultados son expresados como score medio.
RESULTADOS
Tabla II- Características
de los pacientes
|
|
Tiroideos |
HPT 1ario |
HPT 2ario |
HPT 3ario |
|
Edad – (rango) |
47 (22-72) |
49 (34-68) |
45 (23-66) |
50 (26-68) |
|
Mujeres |
19 |
18 |
14 |
0 |
|
Varones |
13 |
14 |
8 |
10 |
|
Calcemia (mmol/l) |
2.3 (2.15-2.56) |
2.77 (2.53-3.1)* |
2.5 (2.04-2.75) |
2.63 (2.43-2.79) |
|
Fosfatemia (mmol/l) |
1.12 ((0.86-1.42) |
0.8 (0.44-1.03)* |
2.24 (1.02-3.7)* |
0.8 (0.47-0.93)* |
|
Fosf.Alcalina (U/l) |
79 (48-140) |
116 (40-274) |
369 (115-1710)* |
110 (42-255)* |
|
PTH (ng/l) |
|
105 (52-264) |
909 (131-1514)* |
194 (52-585) |
*: P< 0.05
No hubo complicaciones
posquirúrgicas, incluyendo recurrencia, sangrado, daño al nervio laríngeo recurrente o hipoparatiroidismo.
-El score medio de
resultados para los síntomas individuales son listados la tabla III.
TABLA III – Score de Síntomas
Prequirúrgicos según MSIS
|
|
HPT 1ario |
HPT 2ario |
HPT 3ario |
Tiroideos
|
|
Dolor óseo |
20 |
50 |
17 |
0 |
|
Fatiga |
60 |
75 |
29 |
20 |
|
Cambios de humor |
38 |
47 |
24 |
15 |
|
Depresión |
30 |
36 |
21 |
10 |
|
Dolor abdominal |
8 |
4 |
0 |
0 |
|
Debilidad |
28 |
50 |
21 |
10 |
|
Irritabilidad |
36 |
50 |
22 |
10 |
|
Artralgias |
25 |
60 |
9 |
1 |
|
Amnesia |
43 |
29 |
25 |
11 |
|
Debilidad Muscular
Proximal |
7 |
50 |
3 |
0 |
|
Cefalea |
10 |
10 |
3 |
6 |
|
Prurito |
6 |
65 |
4 |
15 |
|
Sed |
25 |
50 |
15 |
20 |
-Los pacientes con
hiperparatiroidismo primario más comúnmente reportaron síntomas de fatiga
incrementada, olvidos, cambios de conducta e irritabilidad.
-El grupo de
hiperparatiroidismo terciario tuvo un perfil similar al del hiperparatiroidismo
primario, aunque no tan severo.
-Los pacientes con
hiperparatiroidismo secundario experimentaron fatiga, dolor articular, dolores
óseos, debilidad, prurito e irritabilidad como síntomas prequirúrgicos más
comunes.
Al año, hubo una
significativa mejoría en muchas de los síntomas prequirúrgicos.
-Globalmente, el grupo
de comparación tiroideo no demostró cambios significativos en su el score a
través de el estudio entero.
-Los pacientes con
hiperparatiroidismo primario fueron significativamente más sintomáticos antes
de la operación que el grupo de enfermedad de tiroides.
Tabla IV –Reducción
de síntomas con el tiempo (MSIS-Indice de score medio de síntomas)
|
|
HPT 1ario Pre-Cx |
HPT 1ario Post-Cx |
HPT 2ario Pre-Cx |
HPT
2ario Post-Cx
|
|
Dolor óseo |
20 |
5* |
50 |
15* |
|
Fatiga |
60 |
18* |
75 |
55 |
|
Cambios de humor |
38 |
13* |
47 |
20 |
|
Depresión |
30 |
10* |
36 |
20 |
|
Debilidad |
28 |
6* |
50 |
27 |
|
Irritabilidad |
36 |
10* |
50 |
23* |
|
Artralgias |
25 |
7* |
60 |
27 |
|
Amnesia |
43 |
15* |
29 |
23 |
|
Sed |
25 |
10 |
50 |
37 |
|
Debilidad Muscular
Proximal |
7 |
3 |
50 |
20 |
|
Prurito |
6 |
3 |
65 |
24* |
*: p< 0.05
-Todos los grupos
reportaron una similar alta satisfacción con su operación.
La Quality of Life
Uniscale fue utilizada como herramienta para evaluar la percepción del paciente
respecto de calidad de vida al año luego de de intervención quirúrgica. Los
pacientes con hiperparatiroidismo primario y terciario percibieron una similar
calidad de vida comparada con el grupo de tiroides. Sólo los pacientes con
hiperparatiroidismo secundario tuvieron una menor calidad de vida percibida
comparado con el grupo tiroidea (p < 0,01).
Un análisis con la
Wellness Uniscale reveló un hallazgo similar, en el cual la única diferencia
significativa fue en el bienestar percibido, que se observó entre el
hiperparatiroidismo secundario y el grupo tiroideo.
DISCUSIÓN
-La mayoría de los
pacientes sometidos a diálisis pueden ser controlados con un tratamiento médico
de su homeostasis del calcio y fósforo. La frecuencia y severidad de síntomas
en pacientes con hiperparatiroidismo secundario puede ser extremadamente
variable. La enfermedad ósea en insuficiencia renal puede ser un resultado de
no sólo el hiperparatiroidismo sino también podría ser causada por la
enfermedad ósea alumínica o enfermedad ósea adinámica.
-No está clara la
fisiopatología del prurito urémico. Aunque la paratiroidectomía ha mejorado
el prurito intratable en muchos pacientes, Chou y colaboradores no encontraron
relación entre este síntoma y los niveles séricos de calcio y fósforo.
-Otras manifestaciones
de hiperparatiroidismo, tales como la fatiga y la debilidad son bastante
variables, ya que la mayoría de los pacientes con insuficiencia renal están anémicos.
Las causas multifactoriales que tienen muchos de los síntomas de los pacientes
con hiperparatiroidismo, hacen difícil saber en qué extensión la
paratiroidectomía alivia los síntomas.
Este estudio utilizó
una herramienta de resultados diseñada específicamente para los síntomas
vagos no específicos asociados con hiperparatiroidismo y comparó el impacto de
una operación con la observada en pacientes con hiperparatiroidismo primario y
terciario.
-Los pacientes con
hiperparatiroidismo primario fueron significativamente más sintomáticos
preoperatoriamente que los pacientes con enfermedad tiroidea. Ellos demostraron
una significativa mejoría de sus síntomas dentro de los primeros 7 días de la
operación. Aunque continuó existiendo una tendencia a disminuir en su score de
síntomas con el tiempo, los pacientes con hiperparatiroidismo primario no
fueron diferentes que los pacientes con enfermedad tiroidea luego de 3 meses y
de 1 año de su operación. Esto demuestra el impacto positivo que tuvo la
operación en los pacientes con hiperparatiroidismo primario.
-El número de pacientes
con hiperparatiroidismo terciario en este estudio fue demasiado pequeño para
hacer comparaciones estadísticamente significativas, pero en general, ellos
respondieron en una manera similar a los pacientes con hiperparatiroidismo
primario. Esto es entendible, ya que los pacientes con hiperparatiroidismo
terciario presentan un trastorno bioquímico similar al del hiperparatiroidismo
primario y no tienen más la manifestación crónica de falla renal observada en
el grupo con hiperparatiroidismo secundario.
-No es sorprendente que
los pacientes con hiperparatiroidismo secundario fueron más sintomáticos
preoperatoriamente que todos los otros grupos. Los pacientes con
hiperparatiroidismo secundario también demostraron una significativa disminución
en los síntomas prequirúrgicos con el tiempo. Al año, ellos permanecieron más
sintomáticos que los otros grupos con un score de 355, aunque, a causa de la
variabilidad dentro de este grupo, esto no llevó a una significativa diferencia
estadística (p> 0,01). Es, sin embargo, clínicamente relevante y se reflejó
en los resultados de su calidad de vida y bienestar percibidos. Sólo los
pacientes con hiperparatiroidismo secundario percibieron una menor calidad de
vida de bienestar al año. La Quality of Life Uniscale mide la calidad de vida
como una variable que incluye funciones sociales, físicas y emocionales y
actitudes hacia la enfermedad. La percepción de los pacientes de su salud
general comparada con otros de su edad es medida por la Wellness Uniscale, la
cual ha sido encontrada como una válida, así como compleja medición de salud.
Estas escalas demostraron que, aunque los pacientes con hiperparatiroidismo
secundario tienen una mejoría esos síntomas con el tiempo, ellos continúan
teniendo algunas manifestaciones de su enfermedad crónica, disminuyendo de la
calidad de vida y bienestar percibidos.
*Los dolores óseos y
articulares son las indicaciones más comunes para la operación en el
hiperparatiroidismo secundario progresivo. Similar a este estudio, otros
investigadores han demostrado una mejoría en el dolor óseo y articular
subjetivo. Demeure y colaboradores encontraron que el dolor articular mejoró el
87% y el dolor óseo en 70% en pacientes con hiperparatiroidismo secundario
luego de la paratiroidectomía.
*Los niveles elevados de
fosfatasa alcalina generalmente se correlacionan con la extensión de la resorción
ósea. Los pacientes con hiperparatiroidismo secundario en este estudio tenían
niveles de fosfatasa alcalina elevados preoperatoriamente que inicialmente
incrementaron en el primer período posquirúrgico, sólo para volver a la
normal en tres a doce meses. Esto probablemente refleja el incremento inicial en
el turnover óseo luego de la paratiroidectomía, seguido luego por una
remineralización de los huesos en el tiempo. Aunque nosotros no medimos los
cambios densitométricos óseos en estos pacientes, Stein y colaboradores
demostraron que la densidad mineral ósea incrementa en los pacientes con
hiperparatiroidismo secundario luego de la paratiroidectomía.
*El prurito intratable
es uno de los síntomas más incapacitantes que afectan a las pacientes con diálisis
crónica, afectando entre 5% a 90% de los pacientes. En contraste, el prurito no
un síntoma común en los pacientes con hiperparatiroidismo primario. Este
estudio, como otros, demostró una significativa mejoría en el prurito luego de
la paratiroidectomía en los pacientes con hiperparatiroidismo secundario.
Aunque la fisiopatología del prurito urémico permanece incierta, la reducción
de PTH, y el producto calcio X fosfato debe, de alguna manera, jugar un rol para
reducir este síntoma.
*Ha sido reportado una
evidencia objetiva de mejoría de en la fuerza y performance musculares luego de
la paratiroidectomía en los pacientes con hiperparatiroidismo primario y
secundario. Esto es compatible con la mejoría subjetiva que la debilidad
general en el estas dos patologías y la mejoría de la debilidad muscular
proximal encontrada en el hiperparatiroidismo secundario en este estudio.
*Continúa habiendo
mucho debate en la literatura sobre la presentación sintomática de los
pacientes con hiperparatiroidismo. Muchos de los síntomas neuromusculares y
psiquiátricos vagos, no específicos, son a menudo atribuidos al proceso de
envejecimiento o, en el caso de la insuficiencia renal, a la enfermedad crónica
en sí misma. Muchos autores han estudiado el efecto de la cirugía sobre estos
síntomas neuropsiquiátricos y neuromusculares utilizando varias escalas psicológicas
en pacientes con hiperparatiroidismo primario y secundario. Aunque estos
estudios han demostrado una mejoría en los síntomas neuropsiquiátricos
prequirúrgicos, las herramientas utilizadas no fueron diseñadas específicamente
para el hiperparatiroidismo. Utilizando nuestra herramienta de estudio de
resultados, hemos además demostrado una significativa mejoría en las quejas
vagas y no específicas tales como cambios de conducta, depresión, amnesias y
fatiga en los pacientes con hiperparatiroidismo primario. Es interesante que los
pacientes con hiperparatiroidismo secundario demostraron una mejoría estadísticamente
significativa sólo en el dolor óseo, prurito e irritabilidad al año (tabla
IV).
*Aunque hubo una mejoría
en la mayoría de los otros síntomas al año en el hiperparatiroidismo
secundario, existió demasiada variabilidad dentro del grupo como para alcanzar
una diferencia estadísticamente significativa.
-Es claro de estos datos
que la presentación clínica del hiperparatiroidismo primario y secundario es
diferente, como lo es la respuesta subjetiva a la paratiroidectomía. Aunque no
hubo suficientes pacientes con hiperparatiroidismo terciario este estudio,
parecen comportarse más similarmente a los pacientes con hiperparatiroidismo
primario que a aquellos con hiperparatiroidismo secundario en su presentación y
respuesta a la cirugía.
Finalmente, el uso de
nuestro cuestionario por los pacientes con hiperparatiroidismo secundario y
terciario nos permitió una validación adicional de esta herramienta de estudio
de resultados.. No hubo cambios en el score de síntomas en los pacientes
tiroideos a través del estudio. Por lo tanto, los cambios observados en los
grupos con hiperparatiroidismo fueron un reflejo de la respuesta bioquímica
alterada por la paratiroidectomía. El cuestionario fue demostrado como una
herramienta de resultados sensible, ya que fue capaz de distinguir una
diferencia en la presentación clínica de los pacientes con hiperparatiroidismo
comparado con la de los pacientes tiroideos. Entre los pacientes con
hiperparatiroidismo, esta herramienta además distinguió entre la presentación
y respuesta a la operación para cada grupo de pacientes con
hiperparatiroidismo. Los pacientes con hiperparatiroidismo secundario se
presentaron con más síntomas y al año permanecieron más sintomáticos, ya
que ellos continuaron teniendo insuficiencia renal crónica luego de la
intervención quirúrgica. Los pacientes con trasplante presentaron menos síntomas,
más probablemente, un resultado de una precoz derivación al cirujano endocrino
antes del desarrollo de síntomas más evidentes.
-En resumen, parecería
que la paratiroidectomía disminuye muchos síntomas prequirúrgicos en
pacientes con hiperparatiroidismo secundario, aunque, a diferencia de los
pacientes con hiperparatiroidismo primario, no los eliminan. Los pacientes con
hiperparatiroidismo terciario responden a la paratiroidectomía de una manera
similar a los pacientes con hiperparatiroidismo primario, con una mejoría de
muchos de sus síntomas. Por lo tanto, los pacientes con hiperparatiroidismo
secundario y terciario se beneficiarán de la paratiroidectomía cuando esté
indicada, ya sea bioquímicamente o clínicamente.