El feocromocitoma es un tumor productor de catecolaminas que
se origina en las células cromafines de la médula suprarrenal. Supone menos del
0,2% de todos los pacientes hipertensos, pero la rareza del tumor no resta
importancia a su gravedad, ya que el correcto diagnóstico y el adecuado
tratamiento suelen conseguir su curación, mientras que errores diagnósticos o su
inadecuado tratamiento puede tener consecuencias fatales.
Es la urgencia vital de causa endocrinológica más grave. En la actualidad un
porcentaje importante de feocromocitomas (el 10-49%, según las series) se
diagnostica en el estudio de un incidentaloma suprarrenal.
La clínica que origina es de una gran variabilidad, desde personas asintomáticas
hasta la muerte por crisis hipertensiva grave con fallo multiorgánico como
primera manifestación, aunque lo más típico es la tríada compuesta por
paroxismos de cefalea, sudación y taquicardia.
El diagnóstico se debe sospechar ante clínica compatible y la confirmación se
realiza al demostrar una hiperproducción de catecolaminas y sus metabolitos,
fundamentalmente al objetivar una eliminación urinaria aumentada.
La tomografía axial computarizada y la resonancia magnética nuclear nos
permitirán localizar el tumor y, en caso de duda, la gammagrafía con meta-yodo-bencilguanidina,
que tiene una gran especificidad.
El tratamiento es la resección del tumor, siempre que sea posible, previa
preparación farmacológica con bloqueo alfa adrenérgico y, si es preciso, beta
adrenérgico, iniciado posteriormente durante 2-3 semanas. En los casos de
feocromocitomas malignos en los que no se pueda realizar la resección se
realizará tratamiento farmacológico con alfa-metil-tirosina o bien dosis
terapéuticas de 131I-MIBG.
Palabras clave: Feocromocitoma. Tumor. Catecolaminas