Introducción
El incremento del apetito y del peso corporal son posibles efectos colaterales del tratamiento con agentes antipsicóticos. El interés en este tema se ha incrementado considerablemente ante la publicación de informes que indican que la olanzapina y la clozapina se asocian con mayor riesgo de aumento excesivo de peso que otros fármacos. Otros estudios han revelado anomalías en la regulación de la glucemia en pacientes tratados con estos tratamientos. No se conocen con precisión los mecanismos de aumento de peso y diabetes relacionados con el uso de olanzapina y clozapina. La leptina, una hormona producida por los adipocitos, es considerada una de las principales señales periféricas involucrada en la ingesta de alimentos y el peso corporal. Se ha demostrado que los niveles de leptina aumentan en los sujetos tratados con olanzapina y clozapina. En estudios recientes, los expertos japoneses han hallado que los niveles séricos de ghrelina y adiponectina de los enfermos que reciben olanzapina difieren de los hallados en individuos sanos. La ghrelina está involucrada en la secreción de la hormona del crecimiento y controla el balance energético, incrementando el depósito de grasa y la ingesta de alimentos. Por su parte, la adiponectina incrementa la sensibilidad a la insulina y también contribuye a la regulación del peso corporal. Teniendo en cuenta estos antecedentes, los expertos decidieron evaluar los cambios tempranos en los niveles séricos de ghrelina, adiponectina y leptina luego del inicio del tratamiento con olanzapina en pacientes con esquizofrenia.


Métodos
Se incluyeron en el estudio pacientes con esquizofrenia atendidos en consultorios externos que no presentaran obesidad (índice de masa corporal –IMC- mayor a 30) ni diabetes (glucemia en ayunas igual o mayor a 126 mg/dl). Tampoco se incluyeron pacientes con otras enfermedades físicas, como hipertensión o hiperlipidemia. Se seleccionaron 13 pacientes (9 varones), de los cuales 7 (3 varones) presentaban su primer episodio de esquizofrenia y nunca habían recibido antipsicóticos. Los otros 6 presentaban esquizofrenia recurrente y ya habían sido tratados con estos fármacos. Los participantes recibieron olanzapina como único medicamento antipsicótico durante las 4 semanas del estudio. El tratamiento se inició con 5 a 20 mg una vez al día, y la dosis se incrementó en intervalos semanales, según la mejoría clínica, hasta una dosis final de 10 a 20 mg diarios (la dosis media fue de 14,5 mg diarios). Al comienzo y al final del estudio se realizó un examen físico y psicopatológico y se tomaron muestras de sangre. En ambas ocasiones se evalúo el IMC y los niveles séricos de ghrelina, adiponectina, leptina, glucosa e insulina. Se calculó la resistencia a la insulina con el modelo de homeostasis HOMA-IR. Para la evaluación psicopatológica se utilizó la Escala Breve de Calificación Psiquiátrica (EBCP). Se aplicó la prueba t apareada para evaluar los cambios de cada parámetro entre ambos puntos de evaluación.


Resultados
Los pacientes exhibieron una mejoría significativa de sus síntomas psiquiátricos luego del tratamiento con olanzapina, ya que el puntaje EBCP pasó de 50,3±11,4 al inicio del estudio a 33,8±6,1 a las 4 semanas. En el mismo lapso, los niveles séricos de ghrelina se redujeron significativamente (de 92,6±62,6 a 61,2±42,8 pg/ml) y los de leptina se incrementaron significativamente (de 3,2±2,7 a 4,6±4,1 ng/ml). En cambio, no hubo variaciones significativas en los niveles de adiponectina, glucemia en ayunas y resistencia a la insulina. Para la semana 4 los pacientes habían incrementado su peso corporal en 1,7 kg en promedio, ya que el peso medio del grupo pasó de 57,0±14,0 a 58,7±13,9 kg (p = 0,01). No hubo diferencias entre fumadores y no fumadores en los distintos parámetros evaluados, tanto en las mediciones iniciales como en las realizadas a las 4 semanas de tratamiento.


Discusión
Este estudio demuestra que la ghrelina y la leptina se asocian con el cambio metabólico durante el tratamiento con olanzapina. Investigaciones previas han demostrado un aumento en los niveles circulantes de leptina en pacientes tratados con olanzapina, lo cual fue corroborado en este estudio. En la presente investigación la terapia con olanzapina se asoció también con un incremento significativo del peso corporal, lo cual también concuerda con estudios previos. La ghrelina es la única hormona orexigénica conocida. En contra de la especulación de los autores y en concordancia con hallazgos de un estudio previo propio de sección cruzada, los niveles séricos de ghrelina se redujeron luego del tratamiento con olanzapina. Esto indica que esta hormona no es una causa directa del incremento en la ingesta de alimentos y en el aumento de peso de los pacientes tratados con olanzapina. Los autores especulan que los niveles de ghrelina disminuirían para producir un efecto normalizador de la homeostasis energética y el cambio metabólico inducido por la olanzapina. En estudios previos se ha asociado a la olanzapina con anomalías en la insulinemia y la sensibilidad a la insulina, aunque con implicaciones algo conflictivas. En esta investigación, ambos parámetros no variaron significativamente al cabo de 4 semanas de terapia con el fármaco. El aumento de resistencia a la insulina en estudios con tratamientos más prolongados podría ser secundario al aumento de peso corporal inducido por la olanzapina.


    Año IX, N° 142, Mayo 2008