Introducción
El incidentaloma suprarrenal (IS) es una masa adrenal clínicamente silente que
se descubre por casualidad en una prueba de imagen durante el estudio de una
situación clínica no relacionada con la adrenal. Existen diversos protocolos de
actuación ante el IS. Evaluamos la aplicación habitual de estos algoritmos
mediante una encuesta de actividad clínica.
Material y método
La encuesta incluía centro de trabajo, evaluación hormonal y radiológica
inicial, pruebas de imagen y de función hormonal para completar el estudio,
indicaciones de cirugía y seguimiento clínico.
Resultados
Se encuestó a 33 endocrinólogos (el 79% de los asistentes al congreso anual
de la Sociedad Castellano-Manchega de Endocrinología, Nutrición y Diabetes). El
46% de los entrevistados considera el tamaño tumoral como el factor más
importante que orienta a malignidad en la valoración inicial del IS; este límite
se sitúa en 4 cm para el 78% de los endocrinólogos. El 39% suele llevar a cabo
una resonancia magnética para completar el estudio de imagen. En el análisis
hormonal todos realizan siempre cribado de hipercortisolismo y feocromocitoma.
Otras valoraciones efectuadas siempre en todos los IS incluyen:
hiperaldosteronismo (76%), tumor productor de hormonas sexuales (51%) e
hiperplasia suprarrenal congénita (30%). El 79% de los encuestados comienza a
derivar a tratamiento quirúrgico a los IS > 4 cm y el 46% deriva todos los > 6
cm. Respecto a la función hormonal, se deriva a cirugía con más frecuencia a los
pacientes con feocromocitoma, síndrome de Cushing, hiperaldosteronismo primario
con mal control de la presión arterial o tumor productor de hormonas sexuales.
El 76% de los endocrinólogos realiza siempre seguimiento clínico en IS < 4 cm,
optando preferentemente por la tomografia computarizada (81%) y estudios
hormonales repetidos para hipercortisolismo (97%), hiperaldosteronismo (42%) y
feocromocitoma (76%) durante un periodo de 4-5 años (67%).
Conclusiones
La actuación ante el IS es diversa entre los endocrinólogos encuestados,
aunque observamos cierta uniformidad respecto a las principales guías de manejo
clínico. Detectamos una tendencia a solicitar un mayor número de pruebas
diagnósticas hormonales en la valoración inicial y el seguimiento clínico.
Siguen siendo necesarios estudios que nos informen adecuadamente de aspectos
clave en la valoración, la toma de decisiones y el seguimiento médico de los
pacientes con IS.