En una población con baja probabilidad previa de autoinmunidad,
el valor predictivo de los autoanticuerpos contra el islote pancreático se
incrementa con la incorporación del nivel de anticuerpos en el algoritmo de
predicción.
En una población con baja probabilidad de autoinmunidad, muchos individuos con
resultados positivos para autoanticuerpos contra el islote pancreático son en
realidad falsos positivos o positivos transitorios, según lo indica un estudio
realizado por el Dr. J.M. Barker y sus colegas de Denver, Estados Unidos. En el
Estudio de Autoinmunidad en la Diabetes del Joven (DAISY), explican los
expertos, se ha realizado un seguimiento de diabetes y autoinmunidad contra
antígenos del islote pancreático en 1972 niños, incluyendo 837 familiares en
primer grado de personas con diabetes tipo 1 y 1135 recién nacidos de la
población general identificados por investigación de alelos HLA. Durante un
seguimiento de entre 0,17 años y 9 años (media 4,06 años), la determinación
seriada de anticuerpos contra la decarboxilasa de ácido glutámico, la tirosín
fosfatasa IA2 y la insulina ha arrojado aproximadamente 20.000 resultados. De
los 162 niños con al menos un autoanticuerpo detectado, el 31% tenía un
resultado falso positivo (resultado negativo para autoanticuerpos en 2 ocasiones
sobre muestras a ciego). En otro 31% de estos niños el resultado fue
transitoriamente positivo (confirmado en muestras duplicadas, pero negativo en
muestras posteriores durante el seguimiento). Por último, en el 36% de los casos
el hallazgo de autoanticuerpos se mantuvo en el tiempo. El modelo de riesgos
proporcionales identificó como predictores de esta positividad persistente al
genotipo HLA-DR3/4 DQ8, al hallazgo de otro autoanticuerpo positivo en la
primera muestra positiva, y al nivel de autoanticuerpo. Sólo el genotipo HLA-DR3/4
DQ8 predijo la progresión a la diabetes. Este estudio prospectivo, señalan sus
autores, revela que la determinación de autoanticuerpos contra el islote, usando
un diseño de sección cruzada en una población con una probabilidad previa
relativamente baja de autoinmunidad, identifica como positivos a muchos
individuos que son en realidad falsos positivos o positivos transitorios. El
valor predictivo de los autoanticuerpos se incrementa con la reevaluación de la
muestra por duplicado y a ciego, y con la incorporación del nivel de
autoanticuerpos en el algoritmo de predicción.