El riesgo de úlcera pédica de origen neuropático en los
pacientes diabéticos podría reducirse mediante la modulación de los máximos y
mínimos de actividad física de estos enfermos.
En los pacientes diabéticos, el riesgo de úlcera neuropática en los pies parece
depender no tanto de la actividad física total si no de la variabilidad en dicha
actividad, según un estudio realizado en la Rosalind Franklin University of
Medicine and Science de Chicago. El Dr. D. G. Armstrong y sus colegas examinaron
a 100 pacientes diabéticos (68,5±10,0 años, 95 varones) con neuropatía
concomitante, deformidad o antecedentes de ulceración en extremidades inferiores
o de amputación parcial del pie, quienes participaban de un estudio prospectivo
de actividad física. Los pacientes utilizaban un monitor continuo computarizado
de actividad, con el cual se recolectaron datos durante un mínimo de 25 semanas
(o hasta la ulceración). Durante un seguimiento promedio de 37,1±12,3 semanas se
produjeron úlceras en 8 pacientes. La actividad física diaria promedio fue
significativamente menor en los pacientes con úlceras que en los que no
sufrieron úlceras (809,0±612,2 vs. 1394,5±868,5). Además, hubo una gran
diferencia en variabilidad entre los grupos. El coeficiente de variación fue
significativamente mayor en el grupo ulcerado que en el que no sufrió úlceras
(96,4±50,3% vs. 44,7±15,4%). En las 2 semanas previas a la ulceración, el
coeficiente de variación se incrementó aún más (115,4±43,0%), pero no hubo
diferencia significativa en la actividad diaria promedio durante ese período.
Estos resultados, concluyen los expertos, sugieren que los pacientes diabéticos
que desarrollan úlceras pédicas pueden tener una menor actividad física general
que los que no sufren ulceración, pero la calidad de tal actividad puede ser más
variable. Es posible, especulan, que pueda reducirse el riesgo de ulceración
mediante la modulación de los máximos y mínimos de actividad física de estos
pacientes.