Introducción:
En los pacientes con diabetes tipo 2, el promedio de la presión de pulso es un
fuerte predictor de la mortalidad por enfermedades cerebrovasculares, mejor que
otros parámetros de presión sanguínea.
De acuerdo con los resultados de un estudio de origen italiano, la presión del
pulso (PP) es un fuerte predictor de la mortalidad por enfermedades
cerebrovasculares en pacientes con diabetes tipo 2. Estudios realizados en la
población general y en pacientes diabéticos han demostrado que la PP puede
predecir la mortalidad por enfermedad cardiovascular.
Pacientes y métodos:
Teniendo en cuenta estos antecedentes, se decidió investigar la relación entre
la PP y causas específicas de mortalidad cardiovascular (enfermedades
cerebrovasculares y coronarias isquémicas) en una cohorte bien caracterizada de
pacientes con diabetes tipo 2. La cohorte estaba comprendida por 1.128 pacientes
de entre 56 y 74 años, de los que se habían obtenido al menos 2 mediciones
anuales de presión arterial entre 1984 y 1986. Los pacientes fueron seguidos
durante 10 años para evaluar causas específicas de muerte. Los análisis se
realizaron utilizando la media y el coeficiente de variación de la PP.
Resultados:
Al cabo de 10 años de seguimiento, habían muerto 375 pacientes (197 mujeres), es
decir el 33% de la cohorte evaluada. La PP media constituyó un predictor
independiente de la mortalidad por todas las causas y de la mortalidad
cardiovascular. Notablemente, la PP media, pero no el coeficiente de variación
de la PP, fue altamente predictiva de la mortalidad por enfermedades
cerebrovasculares, con aumento del riesgo del 86% por cada 10 mmHg de aumento en
la PP. Entre los distintos índices de presión arterial (incluyendo media,
sistólica y diastólica), la PP constituyó el predictor más importante de
mortalidad por enfermedades cerebrovasculares.
Conclusiones:
En los diabéticos tipo 2, la PP media, pero no su coeficiente de variación, es
un fuerte predictor de la mortalidad por causas cardiovasculares, especialmente
por enfermedades cerebrovasculares.