Existe una asociación directa entre los niveles de hemoglobina glicosilada y la
enfermedad arterial periférica, no sólo en pacientes diabéticos si no también
entre las personas no diabéticas.
Un estudio estadounidense reciente revela una asociación entre los niveles más
altos de hemoglobina glicosilada y el riesgo de enfermedad arterial periférica (EAP).
El control homeostático de la glucemia podría tener un papel importante en el
desarrollo de EAP en individuos no diabéticos, comentan el Dr. P. Muntner y sus
colegas: Los expertos de la Tulane University de Nueva Orleans evaluaron la
asociación entre los niveles de hemoglobina glicosilada y la EAP en habitantes
–diabéticos y no diabéticos– de los Estados Unidos. Para ello realizaron un
estudio de sección cruzada en 4526 personas de al menos 40 años que participaron
de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición realizada entre 1999 y 2002. Se
definió como EAP a un índice tobillo-braquial menor a 0,9. Entre las personas no
diabéticas, la prevalencia de EAP estandarizada por edad fue del 3,1%, 4,8%,
4,7% y 6,4% para aquellos con niveles de hemoglobina glicosilada menores a 5,3%,
entre 5,3% y 5,4%, entre 5,5% y 5,6%, y entre 5,7% y 6,0%, respectivamente (P
para la tendencia, < 0,001). Entre los pacientes diabéticos, la prevalencia de
EAP fue del 7,5% para aquellos con hemoglobina glicosilada menor a 7% y del 8,8%
para los enfermos con niveles iguales o mayores al 7%. Luego del ajuste
multivariado, y en comparación con las personas no diabéticas con niveles de
hemoglobina glicosilada inferiores al 5,3%, el riesgo relativo de EAP fue de
1,41 para los participantes con hemoglobina glicosilada entre 5,3% y 5,4%, 1,39
para aquellos entre 5,5% y 5,6%, y 1,57 para niveles entre 5,7% y 6,0%. Para los
pacientes diabéticos con hemoglobina glicosilada menor al 7% o igual o mayor al
7%, el riesgo relativo fue 2,33 y 2,74, respectivamente. Estos hallazgos,
concluyen los expertos, indican que existe una asociación entre los niveles más
altos de hemoglobina glicosilada y la EAP, inclusive entre las personas no
diabéticas. Los individuos con porcentajes de hemoglobina glicosilada iguales o
mayores a 5,3% deberían ser sometidos a un programa intensivo de reducción de
factores de riesgo, lo cual podría disminuir el grado de enfermedad
cardiovascular subclínica inclusive en aquellos que no padecen diabetes.