La educación respecto de los cambios en el estilo de vida es
eficaz para mejorar la tolerancia a la glucosa y reducir el riesgo relativo de
diabetes en personas con alto riesgo de padecer esta enfermedad.
Entre las personas con alto riesgo de diabetes, aquellas que han sido sometidas
a un programa educativo sobre cambios en el estilo de vida tienen menor
probabilidad de desarrollar la enfermedad, según lo indica un estudio japonés
reciente.
Los autores llevaron a cabo un metaanálisis de ensayos aleatorizados para
evaluar la eficacia de la educación sobre el estilo de vida para prevenir la
diabetes tipo 2 en personas con alto riesgo de la enfermedad. Se identificaron 8
estudios que reunían criterios estrictos para el metaanálisis de la glucemia a
las 2 horas de la prueba de tolerancia a la glucosa oral (PTGO) y 5 estudios
adecuados para analizar la incidencia de diabetes. Todos los ensayos evaluados
tenían una duración de al menos 6 meses y el programa educativo incluía
modificaciones dietarias. Se evaluaron las diferencias entre el grupo tratado y
el grupo control en la reducción media de glucemia luego de la PTGO al año de
seguimiento y el riesgo relativo (RR) de incidencia de diabetes.
El programa educativo redujo en 0,84 mmol/l la glucemia a las 2 horas de la PTGO
en comparación con el grupo control. La incidencia de diabetes se redujo
aproximadamente un 50% (RR 0,55). Los resultados no variaron significativamente
cuando los datos se analizaron por subgrupos o utilizando otros modelos
estadísticos.
La educación respecto de los cambios en el estilo de vida, concluyen, es eficaz
para reducir la glucemia a las 2 horas de la PTGO y el RR de diabetes en
personas con alto riesgo de padecer esta enfermedad. Por lo tanto, ese
instrumento educativo podría constituir una herramienta útil para prevenir la
diabetes.