Introducción
La información reunida sugiere que los criterios con los que actualmente se define al síndrome metabólico no deben utilizarse como un método alternativo a los habituales para predecir el riesgo de eventos vasculares.


Mecanismos por los cuales los criterios que definen al síndrome metabólico predicen mejor la aparición de diabetes que de enfermedad coronaria
Las investigaciones prospectivas futuras deberán determinar con precisión el valor predictivo de la glucosa en ayunas, de los triglicéridos y de la circunferencia de cintura y cadera como parámetros predictivos independientes de eventos vasculares. Sin embargo, la información disponible a la fecha sugiere fuertemente que cada uno de estos tres parámetros tiene una enorme importancia como elemento de predicción de diabetes tipo 2. Por ejemplo, diversos estudios mostraron que inclusive pequeñas elevaciones en la glucemia elevan sustancialmente el riesgo de diabetes. La concentración sérica de triglicéridos es la otra determinación que predice diabetes; se destaca que en el amplio estudio WOSCOPS, los niveles de triglicéridos tuvieron más importancia que los del colesterol asociado con lipoproteínas de alta densidad (HDLc). Por último, la circunferencia de cintura y cadera (como marcador de obesidad) sin duda predice mayor riesgo de la enfermedad endócrina.


Utilidad de los criterios del síndrome metabólico en la predicción de diabetes tipo 2
Una investigación mostró que los criterios que definen al síndrome metabólico predicen diabetes tan bien como los criterios propuestos por la Organización Mundial de la Salud; sin embargo, los primeros no incluyen una prueba de tolerancia oral a la glucosa ni mediciones de resistencia a la insulina o de microalbuminuria. El rastreo de pacientes con probable diabetes es mucho más complejo de lo que parece a simple vista y por ahora no existe un abordaje óptimo, universalmente aceptado. Tal vez el primer paso debería incluir la evaluación de factores demográficos tales como edad, antecedentes familiares de la enfermedad, origen étnico, nivel de actividad física y tipo de dieta en combinación con mediciones sencillas (circunferencia de cintura o índice de masa corporal y, quizás, presión arterial). Algunos pacientes, por ejemplo, con enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular, síndrome de ovario poliquístico o diabetes gestacional, deberían ser controlados especialmente. En opinión de algunos grupos, sólo los individuos que presentan mayor riesgo en virtud de este rastreo inicial deberían ser sometidos a pruebas diagnósticas más complejas. Por lo tanto, los criterios del síndrome metabólico tal como se consideran en la actualidad probablemente sean poco aplicables en el diagnóstico práctico de pacientes con diabetes. Los pacientes con glucemia normal pero con hipertrigliceridemia y aumento de la masa corporal, deberían ser sometidos a una prueba de tolerancia a la glucosa y tal vez en ellos estén indicadas las medidas preventivas.


Importancia de nuevos factores en la predicción de riesgo en versiones futuras de síndrome metabólico
Además de las variables clásicas que definen al síndrome, se han propuesto numerosos factores adicionales como potencialmente predictivos de riesgo vascular o metabólico. Sin embargo, la información al respecto todavía no es definitiva ya que los resultados no se corrigieron adecuadamente según otros factores de confusión. No existen dudas de que la elevación de la proteína C reactiva (PCR) tiene valor predictivo de eventos vasculares y de diabetes; sin embargo, el agregado de esta determinación a los parámetros convencionales no parece tener un beneficio adicional. Igualmente, se vio que la adiponectina es un fuerte factor predictivo de diabetes tipo 2 pero su valoración se mantiene en el ámbito de la investigación. Otros factores que han suscitado un interés similar incluyen el inhibidor 1 del activador del plasminógeno y las enzimas γ-glutamil transferasa y alanino-aminotransferasa, tal vez por su asociación con la acumulación de grasa en hígado. Posiblemente estas enzimas representen un parámetro adicional a considerar en el futuro cercano. Aún así, se requiere mayor información a partir de estudios prospectivos para identificar mejor a los pacientes con elevación enzimática y mayor probabilidad de presentar intolerancia a la glucosa.


Beneficios asociados con el reciente interés por el síndrome metabólico
Sin duda los grupos que investigaron este aspecto motivaron gran interés entre los especialistas cardiólogos y clínicos para comprender mejor las posibles asociaciones entre la obesidad y la resistencia a la insulina, parámetros que son cada vez más tenidos en cuenta. En este sentido, la comunidad médica y en general entiende mejor la necesidad de la introducción de cambios saludables en el estilo de vida, especialmente relacionados con la actividad física. En cuanto a las anormalidades de la glucosa, varios estudios mostraron que un porcentaje considerable de los enfermos internados por infarto de miocardio, aparentemente no diabéticos, tiene diabetes franca o intolerancia a la glucosa, inclusive cuando se repiten las determinaciones a los 3 meses del alta. Como consecuencia, cada vez se realiza una mejor pesquisa de diabetes en los enfermos que sufren síndromes coronarios agudos y en pacientes con patología vascular. Sin embargo, todavía se requiere más investigación para establecer cuál es la mejor forma de tratar las anormalidades de la glucemia con la finalidad de reducir el riesgo vascular futuro. Por último, la prevalencia de obesidad ha aumentado en todo el mundo y la determinación de nuevos parámetros son bienvenidos.


Conclusiones
El síndrome metabólico como entidad ha sido motivo de investigación de múltiples trabajos, pero al parecer no hay indicios que avalen la consideración de este síndrome en la práctica clínica con el propósito de identificar pacientes con más riesgo de presentar eventos vasculares o diabetes. Tal como ocurrió con otros tantos “síndromes” en medicina, añade el experto, los estudios venideros deberán poner especial énfasis en tratar de entender los mecanismos subyacentes en la obesidad visceral o en la acumulación hepática de grasa. Sólo así tal vez se identifiquen parámetros que realmente sean de mayor valor predictivo.


    Año IX, N° 141, Abril 2008