Manejo de la hipertensión arterial en pacientes con diabetes. La necesidad de una terapia más agresiva.

Berlowitz, DR; Ash, AS; Hickey, EC; Glickman, M; Friedman R and Kader, B
Diabetes Care 2003; 26: 355-359


Los autores del estudio se plantearon conocer si se alcanzaban cifras menores de presión arterial en los diabéticos, si existía diferencia en la intensidad de la terapia antihipertensiva y si el manejo de la diabetes afectaba las decisiones relativas a los incrementos de tratamiento hipotensor. 
Revisaron las historias clínicas de 800 pacientes varones hipertensos, seguidos durante al menos 2 años, entre 1990 y 1995. Se compararon los diabéticos frente a los no diabéticos respecto a intensidad del tratamiento y control de la presión arterial. La intensidad del tratamiento se midió a partir de un score desarrollado por los autores calculando el número de incrementos de medicación observado menos el esperado, dividido por el número de visitas. En el grupo de diabéticos se valoró si el incremento de la terapia antihipertensiva era menor en las visitas en las que se realizaba un ajuste del tratamiento antidiabético.
De los 800 pacientes estudiados, 274 (34%) eran diabéticos. Los dos grupos (diabéticos y no diabéticos) eran similares en edad, antigüedad de la hipertensión, número de fármacos antihipertensivos, hiperlipemia y enfermedad cerebrovascular, pero existía diferencia significativa en la raza (más diabéticos no eran blancos), la existencia de enfermedad coronaria y el índice de masa corporal (mayores entre los diabéticos). El control tensional fue peor en los diabéticos, con una presión arterial sistólica media 148.4 mm Hg frente a 143.8 mm Hg en los no diabéticos (p=0.002); no hubo diferencias en la diastólica (83.0 vs 82.3 mm Hg). El 73% de los pacientes diabéticos tenían presión arterial = 140/90, comparado con el 66% del otro grupo (p=0.04). No hubo diferencias en la proporción de pacientes con presión arterial = 160/90. Los hipertensos diabéticos recibían terapia menos agresiva que los no diabéticos (p=0.05) y la presencia de diabetes continuaba siendo significativa entre los que recibían tratamiento menos agresivo tras ajustar otras características basales de los pacientes (edad, raza, enfermedad coronaria o cerebrovascular, insuficiencia renal e índice de masa corporal). Entre los pacientes diabéticos no se apreció diferencia en los incrementos de tratamiento antihipertensivo dependiendo de que se modificara o no la terapia antidiabética.
Los autores concluyen que existe una necesidad urgente de mejorar el manejo de la hipertensión, y por tanto el control tensional, en los diabéticos, y creen que se requiere una información adicional de por qué los médicos no son más agresivos en el tratamiento de estos pacientes.