Introducción
La depresión es un trastorno psiquiátrico frecuente; se estima que afecta alrededor del 5% de la población adulta del Reino Unido. Puede presentarse como trastorno depresivo menor o como depresión mayor, caracterizada por una combinación de síntomas depresivos mentales y físicos. Como cabe suponer, los pacientes con patologías crónicas tienen, con mayor frecuencia, depresión. Si bien el distrés psicológico puede considerarse una respuesta natural e inevitable, las consecuencias de la depresión en cualquiera de sus formas son muy importantes. Además de comprometer el bienestar físico, mental y social, la depresión se asocia con índices más bajos de cumplimiento de las terapias, con menor calidad de vida y con aumento de los costos sanitarios. En los diabéticos la depresión se ha asociado con peor control de la glucemia y por lo tanto sería un factor de riesgo de aparición de complicaciones micro y macrovasculares. Además, existen indicios de que el tratamiento adecuado de la depresión en los diabéticos mejora el control de la glucemia y retarda la aparición de otras alteraciones. En un trabajo se observó que la terapia cognitiva conductual puede ser una opción válida de tratamiento en sujetos con diabetes y depresión. Por su parte, un metaanálisis reciente demostró que las intervenciones psicológicas en los diabéticos ejercen efectos favorables a largo plazo. Sin embargo, antes de que se puedan establecer programas terapéuticos puntuales es necesario conocer con precisión la prevalencia de la depresión en estos individuos. Una revisión sistemática publicada en 2001 reveló que el odds ratio (OR) de depresión casi se triplicaba en los diabéticos (OR de 2,9); los resultados se obtuvieron a partir del análisis de 7 trabajos. Sin embargo, señala el doctor Ali y colaboradores, en esa revisión se incluyeron algunos estudios con bajo número de enfermos y de controles. En este estudio, los autores actualizaron la información de prevalencia y de riesgo de depresión en diabéticos tipo 2 en comparación con sujetos no diabéticos.

Métodos
Se efectuó una revisión sistemática de la literatura en Medline, Embase y Psycinfo desde 1980 hasta 2005. Los trabajos debían incluir enfermos de más de 18 años con depresión sustancial (que demandara tratamiento). No se tuvieron en cuenta los métodos utilizados para establecer el diagnóstico de depresión, y sólo se incluyeron aquellas investigaciones en las que se incorporó un grupo de control. Los datos se sintetizaron y se analizaron mediante metaanálisis.

Resultados
Se consideraron 10 trabajos controlados que abarcaron 51.331 enfermos. Se detectó una frecuencia elevada de patologías concomitantes, entre ellas hipertensión y enfermedad coronaria en los diabéticos de todos los estudios.
Seis trabajos se llevaron a cabo en los Estados Unidos, 3 en Europa (los Países Bajos, Finlandia e Italia) y 1 en Irak. En cada uno de ellos, la prevalencia de depresión fue mayor en los diabéticos comparados con los controles sin diabetes (p< 0,0001) El fenómeno persistió cuando se realizaron análisis en relación con la localización geográfica, el método con el cual se diagnosticó la depresión, la fuente de datos y el sexo. La prevalencia global de depresión en pacientes con diabetes fue del 17,6%; la frecuencia fue más alta en mujeres diabéticas en comparación con hombres diabéticos (23,8% y 12,8%, respectivamente) Sin embargo, también se detectó mayor prevalencia de depresión en las mujeres no diabéticas frente a los hombres no diabéticos (17% y 8,1%, respectivamente).
El análisis transversal de la asociación entre diabetes y depresión se realizó en 18.445 diabéticos y 32.866 individuos sin diabetes. El OR de depresión estuvo sustancialmente elevado en los diabéticos (OR de 1,77) Se comprobó una moderada heterogeneidad en los resultados.
El OR de depresión fue menor en los trabajos que establecieron el diagnóstico de depresión mediante entrevistas, en comparación con los estudios en los cuales el diagnóstico se basó en la referencia del enfermo o en la identificación de la enfermedad por parte del profesional. En sólo 4 estudios se refirió la prevalencia de depresión en hombres y en mujeres. Se observó alta frecuencia de depresión en las mujeres en todos los trabajos, con o sin diabetes, respecto de los hombres. Sin embargo, al considerar el riesgo incrementado de depresión en asociación con la diabetes, el OR fue mayor en hombres (OR de 1,9) en comparación con mujeres (OR de 1,3) No se observaron diferencias importantes en relación con el sitio de la investigación ni en relación con el ámbito en el cual se llevó a cabo el estudio.

Discusión
El índice de prevalencia de depresión fue casi dos veces más alto en los diabéticos en comparación con los participantes no diabéticos (OR de 1,6). Sin embargo, se constataron grandes diferencias entre los diabéticos y los sujetos sin diabetes en términos de otros múltiples factores que se asocian con el riesgo de depresión. A pesar de que cada vez hay más información al respecto, desde el último metaanálisis 5 años atrás, sólo se realizaron otros 5 trabajos. Para poder establecer con precisión si la diabetes significa realmente un factor de riesgo de depresión es indispensable efectuar la comparación con grupos de control. Sólo de esta manera se podrían determinar, también, los tratamientos más adecuados. Finalmente, añaden los expertos británicos, debe analizarse si la influencia psicológica es igual en enfermos con diabetes tipo 1 y con diabetes tipo 2.


    Año XI, N° 164, Marzo 2010