Introducción
La tolerancia disminuida a la glucosa, definida como la
glucemia entre 110 y 125 mg/dl, se asocia con un aumento significativo en la
mortalidad por enfermedad cardiovascular o diabetes en la población de Taiwan.
La tolerancia disminuida a la glucosa (TDG) debería recibir un tratamiento
intensivo en vista de su relación con mayor riesgo de mortalidad por enfermedad
cardiovascular y diabetes. Los autores llevaron a cabo un estudio para evaluar
el riesgo de mortalidad asociado con distintos niveles de glucemia en ayunas en
personas taiwanesas, especialmente en los prediabéticos con TDG.
Métodos
Se realizó un
seguimiento promedio de 11 años de empleados gubernamentales y maestros de
escuela. Utilizando análisis de regresión de Cox se calcularon los riesgos de
mortalidad de 36.386 personas de entre 40 y 69 años.
Resultados
La glucemia en ayunas mayor
o igual a 110 mg/dl se asoció con aumento de los riesgos de mortalidad de
cualquier causa, por enfermedades cardiovasculares y por diabetes. La TDG,
definida como la glucemia entre 110 y 125 mg/dl, se asoció con aumento
significativo en la mortalidad por enfermedad cardiovascular o diabetes. Tales
riesgos siguieron siendo elevados luego de ajustar los datos por factores de
riesgo cardiovasculares conocidos. El grupo con TDG compartía mas
características de factores de riesgo con las personas con glucemia igual o
mayor a 126 mg/dl que con aquellas con glucemia inferior a 110 mg/dl. Cuando se
definió como TDG a una glucemia entre 100 y 125 mg/dl, el número de personas se
cuadruplicó, pero los riesgos de mortalidad disminuyeron sustancialmente por la
inclusión de individuos con glucemia entre 100 y 109 mg/dl. El grupo con los
niveles más bajos de glucemia (50 a 75 mg/dl) tuvo el doble de riesgo de
mortalidad de cualquier causa.
Conclusión
De acuerdo con estos hallazgos, existe una
relación de forma J entre la mortalidad global y la glucemia en ayunas. La TDG,
definida como la glucemia entre 110 y 125 mg/dl, es un factor de riesgo
independiente y debería recibir un tratamiento intensivo en vista de su relación
con el mayor riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular y diabetes. En
cambio, la nueva definición de TDG (100 a 125 mg/dl) no tuvo poder predictivo de
aumentos en la mortalidad por estas causas.