El riesgo de presentar diabetes insulinodependiente es mayor para los familiares de las mujeres diabéticas tratadas con insulina que para los familiares de los hombres diabéticos.

Entre los familiares de pacientes diabéticos tratados con insulina, los relacionados con mujeres diabéticas tienen mayor riesgo de presentar diabetes que los relacionados con hombres diabéticos. A esta conclusión arribaron el Dr. K. Akesson y sus colegas del Karolinska Institutet de Estocolmo, quienes llevaron a cabo un estudio para determinar el riesgo de desarrollar diabetes entre los familiares de pacientes con diabetes diagnosticada entre los 15 y los 34 años, tratados con insulina. Los expertos enviaron un cuestionario sobre familiares directos diabéticos a pacientes registrados en el Diabetes Incidence Study in Sweden, cuya diabetes había sido diagnosticada entre 1983 y 1993. Entre los 3087 pacientes bajo tratamiento con insulina (casos índice), el 17,8% tenía un familiar en primer grado (excluyendo hijos) tratado con insulina. Esto ocurrió con una frecuencia significativamente mayor en las mujeres diabéticas que en los hombres (19,8% vs. 16,5%). Para el 10,7% de los casos índice, alguno de sus progenitores recibía tratamiento con insulina. La prevalencia de diabetes insulinodependiente fue significativamente mayor entre los padres de las pacientes mujeres que entre los padres de los varones diabéticos (12,5% vs. 9,5%). De manera similar, el riesgo de presentar diabetes insulinodependiente a los 63 años fue del 7,6% para los padres de los casos índice femeninos y del 4,9% para los padres de los casos índice masculinos. El 8,4% de los casos índice tenía un hermano con diabetes insulinodependiente. Estos hallazgos, concluyen los expertos suecos, indican que el riesgo de presentar diabetes insulinodependiente es mayor para los familiares de las mujeres diabéticas que para los familiares de los hombres diabéticos. Esto sugiere que las mujeres portarían un mayor número de genes relacionados con la diabetes. Por lo tanto, postulan los investigadores, las mujeres de entre 15 y 34 años requerirían una mayor susceptibilidad genética que los hombres de la misma edad para desarrollar diabetes.


    Año VIII, N° 126, Enero 2007