Objetivo:
Estudiar el grado de control glucémico (HbA1c) y prevalencia de complicaciones
crónicas micro y macrovasculares, así como sus interrelaciones, en una cohorte
de pacientes con diabetes mellitus tipo 1 (DM1) a los 14 años de diagnóstico.
Pacientes y métodos:
Se estudió a 138 pacientes diagnosticados de DM1, edad (media ± DE) 27,2 ± 6,5
años [límite 13 a 42 años] y duración de la enfermedad de 14 años. Se revisaron,
por un mismo equipo investigador, las historias clínicas y se realizaron
cuestionarios estandarizados para neuropatía periférica, disautonomía y
macroangiopatía, examen neurológico y vascular, estudio de fondo de ojo mediante
retinografía bilateral amidriática, evaluación de la función autonómica cardíaca
mediante sistema computarizado portátil y electrocardiograma. La determinación
de la HbA1c se realizó mediante inmunoensayo en sangre capilar.
Resultados:
El 89,8% de los pacientes estaba sometido a tratamiento con inyección múltiple
de insulina o mediante bomba de insulina, dosis de insulina diaria media de 0,75
± 0,20 U/kg. El número de determinaciones de glucemia capilar fue de 18,2 ±
11,65/ semana. La HbA1c obtenida fue de 8,3 ± 1,44% [límite 5,2 a 13,1%] (valor
de referencia para población no diabética: 5,0 ± 0,4%), el 85,5% presentaba una
HbA1c > 7% (media + 5DE) en relación negativa con el número de determinaciones
de glucemia por semana (r = 0,31, p < 0,001). La prevalencia de nefropatía fue
del 9,4% a los 14 años del diagnóstico de la DM1, con una incidencia antes de 5
años del 0,9% (el 90% en fase de microalbuminuria y un 10% como macroalbuminuria).
La incidencia acumulada de retinopatía simple (incipiente y de fondo) a los 5,
10 y 14 años del diagnóstico fue del 1,8%, 10% y 17,5% respectivamente, y para
la retinopatía avanzada del 0, 1,5 y 1,5%, respectivamente. La prevalencia de
neuropatía periférica somática clínica fue del 21,0%, y es más frecuente en
mujeres. La función autonómica cardíaca fue anormal en el 12,4%, con mayor
presión arterial diastólica (74 ± 11,3 frente a 67 ± 8,4 mmHg, p = 0,04). No se
encontró ningún caso de macroangiopatía. Los individuos con al menos alguna
complicación microangiopática mostraban una HbA1c mayor (8,6 ± 1,5% frente a 8,0
± 1,5%; p = 0,045), y ésta aumentaba a medida que lo hacía el número de
complicaciones (p < 0,01).
Conclusiones:
La presencia de complicaciones microvasculares en nuestra población es elevada y
el 89,9% presenta un control glucémico malo, a pesar del tratamiento insulínico
intensivo. La relación establecida entre grado de control glucémico con la
aparición y/o progresión de las complicaciones crónicas de la DM1 hace necesario
un control más estricto tanto de la glucemia como de los factores de riesgo de
enfermedad cardiovascular en nuestra población de personas con DM1.