La presión arterial sufre un incremento antes de la aparición
clínica de la diabetes, pero ese aumento parece explicarse por la obesidad,
según lo indica un estudio realizado en Japón.
Aunque la hipertensión y la diabetes se vinculan fuertemente con la obesidad, no
se ha evaluado en detalle el impacto de la obesidad sobre la presión arterial en
los diabéticos, comentan el Dr. Shinji Seto y sus colegas.
Los expertos de la Universidad de Nagasaki llevaron a cabo un estudio
poblacional longitudinal para evaluar 2 hipótesis: a) que el aumento de la
presión arterial precede a la aparición clínica de la diabetes, y b) que la
obesidad explica la tendencia a la presión arterial elevada en la diabetes
recién diagnosticada.
La investigación incluyó a 7.564 personas sometidas a exámenes bianuales desde
1958. Hasta 1984 se había diagnosticado diabetes (sin la tríada patológica) en
170 casos (92 varones), a una edad promedio de 51,1±11,6 años. Se comparó la
tendencia longitudinal de presión arterial e índice de masa corporal de esos 170
pacientes con la de 170 controles no diabéticos con igual distribución por sexo
y edad.
Los diabéticos tuvieron mayores valores de presión arterial que los controles
desde 6 años antes del diagnóstico (presión sistólica 128,8±20,6 vs. 122,9±20
mmHg; presión diastólica 81±2 vs. 77,3±14,1 mmHg) y hasta 8 años después del
diagnóstico de diabetes (142,4±20,9 vs. 133,0±24,1 mmHg, y 85,2±10,7 vs.
81,1±13,3 mmHg). Sin embargo, los diabéticos tuvieron mayor índice de masa
corporal (IMC) que los controles en todo el período de seguimiento (23,4±4,1 vs.
21,7±3,0 al momento del diagnóstico). Para esclarecer la influencia de la
obesidad, los expertos seleccionaron otro grupo de 170 personas no diabéticas
con igual edad, sexo e IMC que los diabéticos. En este caso, la presión arterial
de los controles no difirió de la hallada en los pacientes a lo largo del
período evaluado (127,7±23,6 y 79,5±3,4 mmHg 6 años antes de la diabetes,
138,6±24,1 y 83,0±13,4 mmHg 8 años después).
Estos hallazgos, concluyen los investigadores, sugieren que el aumento de
presión arterial que precede a la aparición clínica de la diabetes parece estar
explicada por la obesidad, al menos en la diabetes no complicada.