Efecto de la presión arterial en la progresión de la nefropatía diabética. Resultados del estudio RENAAL

George L Bakris et al.
Arch Intern Med 2003;163:1555-1565

Estudios previos han demostrado una clara asociación entre el grado de elevación de la presión sistólica (PS) y riesgo cardiovascular. Además, se ha demostrado que la presión sistólica es un factor de riesgo para la progresión de la enfermedad. El objetivo del estudio es conocer el rango óptimo de presión arterial en pacientes diabéticos tipo 2 para enlentecer el desarrollo de nefropatía diabética y la importancia relativa de la presión sistólica, diastólica (PD) o presión del pulso (PP) con respecto a la progresión de la misma.
En el estudio RENAAL 1513 pacientes con diabetes tipo 2 y nefropatía diabética, después de un período de seis semanas de screening en el que se suspendieron IECA y ARA-II si los tomaban previamente, fueron aleatorizados a recibir losartán (50 mg inicialmente y después 100 mg si no se alcanzaba el objetivo de tensión arterial) o placebo además de otros fármacos antihipertensivos si fueran precisos para mantener la tensión arterial por debajo de 140/90 mmHg. El objetivo primario era una combinación del tiempo hasta duplicar la cifra de creatinina, desarrollar enfermedad renal terminal (ERT) o muerte. Para comprobar el efecto de la presión arterial en la progresión de la nefropatía se estratificó a los pacientes en grupos según su PS (<130, 130-139, 140-159, 160-179, >180 mmHg), PD (<70, 70-79. 80-89, 90-99 y >100 mmHg) y PP (<60, 60-69, 70-79, 80-89 y >90 mmHg) antes de la randomización y la última antes de sufrir un evento. Se calculó el riesgo relativo de alcanzar el objetivo primario para cada categoría comparada con la más baja, que fue tomada como referencia.
La media de la presión arterial basal fue 152/82 mmHg en el grupo losartán y 153/82 mmHg en el grupo placebo (p=0.15/0.93), la presión arterial media fue 105.5 mmHg en el grupo losartán y 106.0 mmHg en el grupo placebo (p=0-39) y la presión de pulso de 69.4 mmHg en el grupo losartán y 70.8 mmHg en el grupo placebo (p=0.13).
El riesgo de alcanzar uno de los objetivos primarios se incrementa con el aumento de PS, así como el riesgo de ERT aislado y el riesgo conjunto de ERT o muerte. Este incremento se hace significativo con una PS >160 mmHg basal o una PS >140 mmHg previa a alcanzar un evento.
No se encontró incremento significativo del riesgo a ningún nivel de presión diastólica basal. Una presión de pulso de 70 mmHg o mayor incrementó el riesgo de todos los end points renales.
El riesgo disminuye cuando los resultados se ajustan para otros factores de riesgo. En un modelo multivariante el riesgo relativo del objetivo combinado es de 1.82 (95% CI 1.36-2.42)(p<0.001) para aquellos con PS 160-179 mmHg frente a aquellos con PS<130 mmHg. En el mismo rango de PS el riesgo relativo de ERT o muerte fue de 1.96 (95% CI 1.4-2.74) (p<0.001). La presión del pulso muestra una tendencia similar en aquellos sujetos con PP>70 mmHg.
Sin corregir los resultados para otros factores de riesgo, por cada incremento de 10 mmHg, PS y PP son más importantes que la PD para cada resultado. La PS es equivalente a la PP para el objetivo combinado o ERT aislado, no obstante para la combinación de ERT o muerte la PP fue un factor predictor más importante.
El tratamiento con losartán en aquellos que alcanzan una PS<140 mmHg se asoció a una reducción del riesgo del objetivo primario del 22.7% (95% CI0.1%-40.2%) (p=0.049) frente a los que recibieron placebo
El empleo de calciontagonistas dihidropiridínicos al inicio del estudio se asoció con un mayor riesgo de alcanzar el objetivo primario.