Control de infecciones en pacientes sondados. Nuevo método
D J Stickler, G L Jones, A D Russell
Lancet 2003; 361: 1435-7
Se describe un nuevo método de tratamiento de las infecciones de orina asociadas a catéter, mediante la colocación de una sustancia antibiótica en el balón de retención de la sonda. Este método es sencillo, carente de problemas y evita la selección de cepas resistentes que aparecen tras la administración sistémica de antibióticos.
Las infecciones de orina son uno de los principales problemas de los pacientes con sondas urinarias. Hasta ahora se han intentado diferentes métodos para disminuir la tasa de infecciones, como el uso de sondas recubiertas de antibióticos, los cambios frecuentes o el uso profiláctico de antibióticos con resultados poco prometedores. Un grupo de investigadores de la Universidad de Cardiff propone un nuevo método para disminuir el número de infecciones.
La técnica consiste en usar una solución antibacteriana de triclosan en los balones para inflar las sondas, en vez de suero salino, como se hace habitualmente. Con ello se consigue que el material de silicona del catéter se impregne del antibacteriano y se impide con ello la formación de un biofilm cristalino donde se quedan acantonadas las bacterias, que serán responsables de las infecciones.
El estudio se realizó en un modelo in vitro en el que se valoraba la capacidad de difusión del triclosan desde el balón hasta la orina. El modelo consistía en una vejiga de cristal mantenida a 37ºC en la que se insertaba un catéter de silicona inflado con triclosan. La difusión de la sustancia alcanzaba concentraciones bactericidas en orina. Además, el triclosan impedía que el pH de la orina alcanzara concentraciones alcalinas, con lo que se evita la precipitación y la encrustación, tan frecuente en infecciones producidas por algunos gérmenes como P mirabilis. Este método no impide la integridad del sistema cerrado y puede ser usado con diferentes agentes, incluidos antibióticos. El tratamiento de las infecciones de orina asociadas a catéter administrando directamente bactericidas en la vejiga podría además servir para evitar la selección de resistencia a antibióticos en la flora intestinal, algo que ocurre cuando se administran antibióticos por vía oral.