El consumo moderado de alcohol se ha asociado repetidas veces a menor riesgo de eventos cardiovasculares. Se han sugerido como explicaciones cambios en el perfil lipídico y hemostático, y reducción de la resistencia a la insulina.

Otra razón esgrimida ha sido la capacidad del alcohol para disminuir los valores de marcadores de actividad inflamatoria (proteína C reactiva, fibrinógeno, recuento leucocitario).

El objeto del estudio que se presenta fue determinar la relacion entre consumo de alcohol y marcadores inflamatorios en 3 países europeos con diferente riesgo cardiovascular y patentes de consumo alcohólico.
Las muestras poblacionales fueron estudiadas entre 1994 y 1995; fueron incluidos 7887 hombres y mujeres de Augsburgo, Glasgow y Lille, representativos de Alemania, Escocia y Francia respectivamente.

Se determinó por cuestionarios en cada caso el consumo de alcohol diario o semanal y el tipo de bebida alcohólica. Se tomó muestra de sangre a cada persona para determinar proteína C reactiva, fibrinógeno, albúmina, lípidos y recuento de glóbulos blancos.

Pese a diferencias locales (mayor consumo de vino en Francia y de cerveza en Alemania y Escocia) aquellos con consumo de hasta 20 g diarios de alcohol fueron consistentemente más jóvenes que los no bebedores o aquellos que consumen más de 40 g diarios.

Los no bebedores tuvieron menor concurrencia a educación formal. La proporción de hombres, fumadores e hipertensos aumentó con el consumo de alcohol.

Todos los marcadores de actividad inflamatoria tuvieron valores significativamente menores en los consumidores de hasta 40 g diarios de alcohol, respecto de los no bebedores o los bebedores de más de 40 g / día, y dicha relación se mantuvo en análisis multivariado.

No hubo diferencias en los hallazgos según sexo, y la relación pareció ser algo más pronunciada en los bebedores de vino que en los de cerveza.

Se sabe que el alcohol disminuye la síntesis de citokinas proinflamatorias (factor de necrosis tumoral, interleukinas 6 y 8), deprime la transcripción del factor nuclear kappa B, esencial en el proceso inflamatorio y aumenta por el contrario la formación de citokinas antiinflamatorias como la interleukina 10.

Si bien algunos autores han atribuido a otros componentes del vino el efecto antiinflamatorio, parece que el etanol es el principal causante del fenómeno.

Las conclusiones del presente trabajo tienen algunas limitaciones: puede que la relación entre consumo de alcohol y riesgo de coronariopatía no sea causal sino que exprese otros factores socioeconómicos o nutricionales, verdaderos responsables del hallazgo; es posible también que algunos no bebedores sean en realidad ex bebedores que abandonaron el hábito por problemas de salud; por último, debemos recordar que los estudios transversales no permiten inferir causalidad sino asociación.

De cualquier modo harán falta estudios experimentales que exploren los mecanismos inmunomodulatorios que este trabajo sugiere.


   Año VI, N° 103, Febrero 2005